La Corte Constitucional se pronunció recientemente sobre la disposición que establece que los miembros de las Fuerzas Militares deben cumplir sus funciones en defensa de los ciudadanos, incluso ofrendando su vida cuando sea necesario -Código Disciplinario Militar-.
Más allá de lo pretendido por el accionante en la demanda, esta es una gran oportunidad para hacer un homenaje y agradecer a los soldados y policías por tantos años de sacrificio en conflictos interminables.
La Fuerza Pública sí que sabe del cumplimiento de esa disposición del Código Disciplinario Militar. Basta con mirar algunas de las cifras que ha dejado el conflicto. Solo a manera de ejemplo, el Ejército reportó que entre los años 2004 y 20019 fueron asesinados 3.388 de sus integrantes y otros 9.197 sufrieron heridas en acciones bélicas de los grupos ilegales.
Si se analiza una de las modalidades, atentados con explosivos, murieron 1.611 soldados. Adicionalmente 112 militares fueron reportados como desaparecidos y 325 secuestrados. Lo paradójico es que de cerca de 207.000 víctimas de ataques de las organizaciones al margen de la ley, apenas 8.000 miembros del Ejército son reconocidos como tales por la Unidad de Atención y Reparación. La cifra se multiplica si miramos la situación de la Policía, la Armada y la Fuerza Aérea.
Esa es la esencia del militar, está en su sangre, sacrifican la vida por la patria, lo han hecho desde la gesta de independencia -a propósito de la celebración del bicentenario-. La ratificación de la Corte Constitucional de la norma demandada es válida para no olvidar el agradecimiento que tenemos con la Fuerza Pública, por su profesionalismo, dedicación y sacrificio.
Comments
Fin de los artículos
No hay más artículos para cargar






