Amigos, solamente

Luis Ángel Muñoz Zúñiga

Quiero referirme sólo a la amistad y a la balada. Primero: empiezo reconociéndole la razón a un joven lector por aclararme que el amor y la amistad no sólo estuvieron inmersos entre cartas y boleros, sino también entre llamadas telefónicas y baladas. Es correcto porque si en los años sesenta el bolero llevaba casi un siglo de vigencia, comenzaron tres décadas doradas de la balada que cautivó a la juventud con su innovadora lírica.

Segundo: cada sentimiento debe tener día especial, amor en febrero, el día de San Valentín, amistad en septiembre, porque requieren camas separadas. No son sentimientos antagónicos, pero celebrándolos revueltos peligra confundirlos y estos competirse: con amigas así para qué esposa… amiga secreta… amigos con derechos, etc. Tercero: estimo que Alberto Cortez y Roberto Carlos son los baladistas emblemáticos que definieron la amistad.

Alberto confesó que a sus amigos les adeudaba la ternura, las palabras de aliento, el abrazo, la paciencia, la tolerancia y el humor. Y en otra balada nos describió el vacío dejado por un amigo con su partida: “Cuando un amigo se va/ queda un espacio vacío/ que no se puede llenar/ con la llegada de otro amigo (…) Cuando un amigo se va/ galopando su destino/ empieza el alma a vibrar/ porque se llena de frio”. Roberto Carlos, hace una analogía entre el corazón del amigo y una casa de puertas abiertas, de su personalidad comparable con el alma de un niño. Prefiero que considere un amigo suyo como un hermano del alma. No que pregone la ambición de tener un millón de amigos.

Comments

Comparte esta noticia...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Cargando Artículo siguiente ...

Fin de los artículos

No hay más artículos para cargar