diciembre 20, 2018

A partir de los 13 los adolescentes se vuelven más permisivos

Niños entre 10 y 11 años susceptibles al cigarrillo

Estudiantes de sexto grado, especialmente varones, son más susceptibles al consumo de cigarrillo, el cual está asociado con la disfuncionalidad familiar y con haber fumado alguna vez en la vida.

Así lo estableció la doctora en Salud Pública Zuleima Cogollo, de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), en un estudio realizado en Cartagena con 289 estudiantes, en el que evidenció que la susceptibilidad en escolares de entre 10 y 11 años fue de un 21,1 %, con una frecuencia de experimentación o consumo de cigarrillo alguna vez en la vida de 6,9 %.

Aunque entre los 10 y 13 años prevalecen las actitudes condenatorias hacia el uso de sustancias, a partir de los 13 los adolescentes se vuelven más permisivos: “por lo general en la edad escolar se da la experimentación y la adquisición del hábito”.

Agrega que –según la literatura– los adolescentes varones tienen mayor susceptibilidad al consumo, por la creencia de que fumar supone un rol de autoridad personal en relación con sus iguales, un paso hacia la madurez y la aceptación de la uniformidad del grupo de amigos.

Aunque la intención se considera como la variable predictora más importante de la conducta fumadora, existen otros factores que predisponen a los adolescentes al consumo de cigarrillo, como su desempeño escolar, autoestima, curiosidad, género y edad.

En esta investigación participaron 289 estudiantes de sexto grado de colegios públicos, 20 de ellos (6,9 %) de 10 años de edad, y 269 (93,1 %) de 11 años.

La media para la edad fue 10,9 (DE=0,25); mediana 11 años, y moda 11 años.

En relación con el género, participaron 157 mujeres (54,3 %) y 132 hombres (45,7 %); 224 (77,5 %) aseguraron tener una alta autoestima, y 65 (22,5 %), baja; 165 (57,1 %) evidenciaron tener una familia disfuncional y 124 (42,9 %) funcional.

“El hecho de que los niños estén dispuestos a fumar en el futuro indica que en los años próximos jóvenes de ambos sexos presentarán problemas de salud asociados con el consumo de cigarrillo, lo que duplicaría el costo para las instituciones médicas que tengan que cubrir los daños ocasionados”, comenta.