septiembre 12, 2018

Las guerras de Tuluá

Leonardo Medina Patiño

Con este título acaba de llegar a librerías la reciente publicación de Gardeazábal, en la que con su característica prosa, abierta, sin ambages, narra acontecimientos del fragor de fusiles que se vivieron o se siguen viviendo en las montañas donde se encuentran La Marina, Puerto Frazadas, Pardo, Ceilán, La Habana, entre otras pequeñas poblaciones que, tristemente, padecieron las balas de las Farc, las AUC y del Ejército.

Hay denuncia, con fechas y nombres, en los relatos de este libro. Como analista sesudo, Gustavo Álvarez no se detiene en el hecho en sí, por el contrario, amplía el espectro y va contando al lector antecedentes históricos de esa cruenta guerra que se libró desde la fundación de su natal Tuluá, pasando por Buga y la batalla de “Los Chancos”, hasta las horribles masacres más recientes.

Gardeazábal no es aburrido en sus relatos. “Las guerras de Tuluá” son también las de cualquier ciudad. Contiene su libro hechos reales que se pueden leer en una sala de espera, en el avión, en una interminable reunión o mientras se espera la llegada de un amor que impacienta con su retraso (de llegada, insisto).

Este libro, en mi opinión, es un estudio etnográfico narrado por un novelista y, como se lo dije al autor, me recordó esa lapidaria frase que Gabo lanzó en la recta final de la campaña ´Pastrana presidente´ “en Colombia, no nos queremos ni a nosotros mismos”.