octubre 09, 2018

Septiembre, con 71 casos, fue el mes con menos homicidios

Homicidios, más allá de Cali

Las muertes violentas en Cali obedecen en gran medida a la dinámica criminal de todo el suroccidente del país.

Según los reportes oficiales, septiembre, con 71 casos, fue el mes con menos homicidios en Cali en los últimos 25 años, y el pasado viernes, 5 de octubre, no se registraron muertes violentas en la capital del Valle del Cauca.

Se trata, sin duda, de dos buenas noticias, pues Cali hace ingentes esfuerzos para ganarle terreno a la muerte y librarse del estigma de ser la ciudad más violenta del país.

La capital del Valle del Cauca tiene una tasa de homicidios de 51.3 por cada cien mil habitantes, mientras que la tasa nacional es de 24.9.

Las cifras lo dicen todo, la tarea es demasiado compleja, pues el homicidio sobrepasa la capacidad de reacción y control de la ciudad, al punto que jornadas de cero muertes violentas, como la del pasado viernes, responden más a las dinámicas del crimen que a las acciones de las autoridades.

No se trata de subestimar las gestiones realizadas desde la Alcaldía de Cali y la Policía Metropolitana, sino de admitir las cosas como son.

El grueso de los homicidios que se registran en Cali hacen parte de una dinámica criminal regional, y por ser la capital del Valle el epicentro del Pacífico, es aquí donde se libran las batallas por el control de toda la ilegalidad regional.

Mientras la ciudad tenga que enfrentar sola este fenómeno, no podrá con él, y días como el 5 de octubre serán fortuitos.

Por eso, además de reforzar la seguridad de Cali, el Gobierno Nacional debe hacer un gran esfuerzo para combatir la ilegalidad en el Pacífico, pues mientras negocios ilícitos como la minería ilegal y los cultivos de marihuana y la coca se puedan explotar en Tumaco, en el Cauca, en Buenaventura y en el Chocó, la violencia que se vive en Cali será incontenible.