diciembre 04, 2018

Solo cuando el escándalo escaló se tomó acción

El fiscal ad hoc

Ojalá quien sea escogido pueda actuar con independencia, el país lo necesita.

El presidente de la República, Iván Duque, entregó ayer a la Corte Suprema de Justicia la terna de la que será elegido el fiscal ad hoc para el caso Odebrecht, escándalo de corrupción en el que, pese a las comprometedoras pruebas que involucran a varias personalidades de la vida pública nacional, no ha ocurrido nada.

La elección de un fiscal ad hoc para este caso se da porque el fiscal general de la Nación, Néstor Humberto Martínez, quien se declaró anticipadamente impedido para conocer el tema, fue abogado de uno de los socios de Odebrecht en Colombia y, según se conoció a través de grabaciones de audio difundidas recientemente, fue informado del pago de coimas por parte de la constructora brasileña.

Lo sorprendente y al mismo tiempo desconcertante del asunto es que solo hasta ahora se decidiera elegir un fiscal para investigar el caso Odebrecht, si desde antes de que Nestor Humberto Martínez llegara a la Fiscalía se conocían sus vínculos profesionales con compañías aliadas de la constructora en cuestión.

Fue necesario que el escándalo escalara para que se tomaran acciones, lo que aumentó en la opinión pública la percepción de que no pasará nada con este caso.

Ahí está el reto de quien sea elegido, pues debe ser capaz de tomar decisiones, si las pruebas lo ameritan, sin que le importe a quien afecten. Colombia necesita acciones ejemplarizantes de castigo a la corrupción, no solo para enviar un mensaje contundente a quienes convierten el poder público en una compraventa, sino también para devolverle la esperanza a un país que ya no cree en sus instituciones, sobre todo en su justicia.