septiembre 13, 2018

A las autoridades hay que exigirles gestión

Cali: un mes sin justicia

¿Es viable una ciudad sin despachos judiciales?

Cali completa mañana un mes de parálisis judicial. Luego del trágico accidente de uno de los ascensores del Palacio de Justicia, ha sido imposible poner a ope-rar los despachos judiciales y no hay solución pronta a la vista.

Mientras tanto hay más de 20 mil procesos frenados y, lo más preocupante, es que el tema no parece prioritario para quienes deberían gestionar una salida que permita que los trabajadores de la rama judicial retomen labores cuanto antes.

Más allá de las gestiones adelantadas por la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, quien dispuso $600 millones del Departamento para el traslado de los despachos judiciales, y del llamado que hizo la representante Catalina Ortiz, quien solicitó al Ministerio de Hacienda recursos que permitan superar esta crisis, el silencio de la dirigencia política frente a este tema ha sido mayúsculo, ¿acaso no dimensionan las implicaciones del problema?

En una ciudad tan violenta como Cali, en un país con niveles de impunidad que oscilan entre el 80% y el 90%, y con una congestión judicial de años, la parálisis de los juzgados juega a favor de la delincuencia y en contra de la ciudadanía.

Sin un componente judicial oportuno, las acciones de control y vigilancia que adelantan la Alcaldía y la Policía Metropolitana servirán de poco, pues de nada vale capturar delincuentes que no podrán ser procesados.

A esto hay que agregar la afectación que se causa a ciudadanos y empresas pendientes de procesos civiles, laborales y de otras especialidades que siguen sin resolverse.

A las autoridades hay que exigirles gestión y a los trabajadores de la rama pedirles que faciliten las condiciones para el traslado, pues la ciudad necesita justicia.