noviembre 14, 2017

¿Y lo del Sena qué?

Como tantas otras denuncias sobre corrupción, parece que todo quedará como si nada hubiera pasado.

Hace pocos días el país vivió un episodio que se ha ido diluyendo en el olvido, un delicado caso con el que puede que no pase nada.

El caso en cuestión es el de los supuestos hechos irregulares al interior del Sena denunciados por María Andrea Nieto, acción que le costó su cargo como directora de la entidad.

En sus denuncias, la exfuncionaria planteó la posible relación del secretario general de la Presidencia de la República, Alfonso Prada, con posibles irregularidades en nombramientos y contratación cuando fue director del Sena.

Si bien Prada tiene derecho a la legítima defensa y se debe respetar su presunción de inocencia, lo que se esperaría del presidente Juan Manuel Santos es que pidiera a los órganos de control valorar las denuncias, pero lo que hizo el Jefe de Estado fue sacar del cargo a la funcionaria que reveló las supuestas irregularidades.

Lo que se ha dicho es que al Mandatario le molestó que la Directora del Sena no siguiera los conductos regulares e hiciera las denuncias de manera pública. El mensaje es pésimo, pues sugiere que desde la Presidencia de la República se promueve la política del “tapen, tapen” cuando los cuestionamientos por irregularidades salpican a funcionarios cercanos al Jefe de Estado.

¿Cómo creer en la supuesta transparencia de un Gobierno que le da este tipo de manejos a denuncias tan graves como las que hizo María Andrea Nieto? Otro sería el panorama si el presidente Santos, en vez de echarla, hubiera rodeado a la directora del Sena y la hubiera respaldado para, junto a las autoridades competentes, llegar hasta el fondo de las denuncias y adelantar una campaña de depuración al interior de la entidad.