diciembre 14, 2016

Una pregunta incómoda, pero válida

¿Quién le habrá dicho al Presidente que las preguntas de los periodistas están destinadas a halagar?

Se equivocan por completo el presidente Juan Manuel Santos y sus áulicos al descalificar la pregunta hecha por la periodista Karla Arcila, de Noticias RCN, quien en una rueda de prensa en Oslo pidió la opinión del Jefe de Estado sobre las versiones que dicen que el Premio Nobel de Paz fue comprado por intereses noruegos.

Contrario a lo que dijo Santos en el reclamo que posteriormente le hizo a Arcila, el cuestionamiento es completamente válido, pues tiene origen en los innegables vínculos que existen entre personas vinculadas a la entrega del Nobel y el negocio petrolero en Colombia, además, el gobierno de Noruega tuvo participación directa, como garante, en el proceso de paz con las Farc.

Si a esto se suma que el Gobierno que preside el ahora Nobel de Paz se caracteriza por darle carácter transaccional a todo (con “mermelada”), se entiende que el cuestionamiento no es para nada descabellado. Contrario a lo manifestado por el Presidente de la República, quien dijo que el periodismo colombiano quedó mal con la pregunta en cuestión, por el contrario, el gremio quedó muy bien, pues se dio una muestra de independencia por parte de una comunicadora que, siendo invitada por la Presidencia de la República para el cubrimiendo de la entrega del Premio Nobel de Paz, tuvo la neutralidad necesaria para formularle una pregunta incómoda a un entrevistado que esperaba adulaciones.

¿Qué clase de periodismo quiere Santos, uno que haga parte del coro de aplausos? No se puede caer en absolutismos ni en verdades totales y mucho menos en sumisiones, la sociedad debe proteger la independencia de los medios de comunicación y exigir a los periodistas que pregunten con independencia, aunque a algunas fuentes les incomode.