septiembre 26, 2017

Un homenaje a la crueldad

Resulta insultante que las Farc pretendan vender al “Mono Jojoy” como el defensor de los humildes.

El homenaje realizado por las Farc a Jorge Briceño, alias el “Mono Jojoy”, es un insulto a las víctimas del cabecilla guerrillero, dado de baja hace siete años, y una prueba de que el nuevo partido político en el que se transformó la guerrilla valida las abominables prácticas que hicieron célebre a quien hoy pretenden vender como el “defensor de los humildes”.

El “Mono Jojoy”, para quienes no lo recuerden o no lo sepan, fue el creador de los campos de concentración en los que las Farc encerraron en medio de la selva a militares, policías y políticos secuestrados, jaulas de alambres de puas en las que los plagiados permanecían encadenados en condiciones infrahumanas.

Al “Mono Jojoy” se le atribuyen más de cien acciones terroristas y a la hora de su muerte tenía vigentes 62 órdenes de captura por delitos que van desde asesinatos selectivos hasta atentados con carros bomba.

Por eso preocupa que el partido de quienes ahora se venden como abanderados de la paz le rinda homenaje a un criminal de esas proporciones, pues al hacerlo está validando esos métodos perversos.

A los cabecillas de las Farc, ahora jefes políticos de la colectividad del mismo nombre, hay que decirles que entrar en la democracia va mucho más allá de dejar el monte y entregar las armas; la democracia implica el respeto de la vida del contrario y la renuncia a la violencia como instrumento político, y al homenajear al “Mono Jojoy”, violador recurrente de estos principios, dan a entender que detrás de sus nuevas vestimentas están los mismos de siempre.

Mientras sigan pensando y actuando como guerrilla, será muy difícil que el país vea a los señores de las Farc como actores políticos. Ojalá sepan leer el mensaje que les envió la sociedad al rechazar este inmerecido homenaje.