mayo 10, 2017

Uber y los taxis

Si los taxistas sienten que están perdiendo mercado, deben mejorar el servicio, no hacer paros.

Para hoy está programado en las principales ciudades del país, entre ellas Cali, un paro de taxistas.  La protesta tiene como fin exigir a las autoridades el bloqueo de plataformas tecnológicas como Uber, a través de las cuales conductores de vehículos particulares prestan servicio de transporte.

En resumen, propietarios y conductores de taxis culpan a Uber de la pérdida de mercado, pero se equivocan los taxistas si piensan que el problema son las aplicaciones, que simplemente surgieron como parte del desarrollo tecnológico en respuesta a una demanda cada vez más exigente.

Allí viene el punto que deben tener claro los taxistas que protestan: los usuarios del transporte que se solicita a través de plataformas tecnológicas buscan un servicio de transporte con valores agregados: comodidad, seguridad y atención. En ese sentido, contrario a protestar, lo que el gremio amarillo debe hacer es competir con calidad: vehículos en mejor estado y más limpios, facilidad de pago sin efectivo y mejores modales tanto en la atención al pasajero  (sin someterlo a música estridente, encendiendo el aire acondicionado si hacer calor, preguntándole qué ruta prefiere), como en la conducción, pues los conductores deben acabar con las prácticas típicas de la guerra del centavo, que terminan por llevar a los usuarios a buscar otros medios de transporte.

Quiere decir lo anterior que, con Uber o sin Uber, la migración de un sector de la población hacia otro tipo de transporte es inevitable mientras en el gremio de los taxis no se haga un esfuerzo por mejorar el servicio; muchos taxistas lo hacen de manera individual, pero debe ser algo general para que quienes hoy prefieren Uber vean de nuevo el taxi como una opción.

Ojalá hoy los taxistas no caigan en el error de bloquear vías y causar traumatismos en la movilidad, porque, entonces, la proetsta sólo serviría para  espantar más usuarios.