Marzo 29, 2017

Construcciones antiguas, entre mito y realidad

Tras las huellas del pasado

Por Oscar Duque
Diario Occidente

Arqueólogos e historiadores de todo el mundo han puesto al descubierto las huellas de culturas y civilizaciones en todos los rincones del planeta que desaparecieron misteriosamente y aún hoy se sigue investigando sus orígenes y su destino.

Muchas de estas huellas a menudo son catalogadas como el resultado de antiguas civilizaciones que persisten en el imaginario colectivo de los pueblos como Atlántida, Pangea, Mu.

Tanto en América como en el Viejo Continente se encuentran esparcidas por selvas, desiertos, montañas o islas, las huellas de civilizaciones de las que poco o nada se tiene información.

Algunas de ellas son las ciudades de la cultura Maya, o las estatuas de la isla de Pascua, o las pirámides de Egipto, entre otras.

Quizás, una de las culturas más estudiadas son las grandes ciudades abandonadas que dejaron en medio de la selva de América Central las civilizaciones mayas.

Cuando los conquistadores españoles llegaron a Centroamérica se encontraron con una brillante civilización liderada por los aztecas, la cultura maya ya estaba declive luego de más de 2000 años de brillantez en los que desarrollaron su propia arquitectura como lo demuestran las pirámides mayas, su arte contemplado en las ruinas, un sistema de agricultura y de astronomía y matemáticas considerada por muchos expertos como mu avanzadas.

Además contaban con una escritura que poco a poco ha ido desvelando sus secretos.

La cultura maya comenzó a despertar interés en el siglo XIX cuando se encontraron en medio de las selvas centroamericanas las ruinas de grandes ciudades como Tikal, uno de los mayores asentamientos mayas ubicado en Guatemala.

Lo que hoy está en debate es por qué estas ciudades elaboradas con una arquitectura monumental,grandes templos, alrededor de los cuáles creció hubo un gran crecimiento urbano fueron repentinamente abandonadas y a la llegada de los españoles, sólo quedaban pequeñas aldeas en los que residían pueblos mayas que apenas conservaban algunas de sus tradiciones.

Muchas hipótesis se han tejido en torno a este abandono, desde el deterioro del medio ambiente, al daño al suelo por la agricultura intensiva, o las enfermedades endémicas.

El misterio aún persiste pero allí están las ruinas silenciosas que hablan de una civilización desaparecida en el tiempo.

Otros testimonios mudos
Al sur del continente, en el Pacífico sur se encuentra otra de las huellas de civilizaciones que dejaron sus huellas y desaparecieron.

En la isla de Pascua se encuentran unas monumentales estatuas llamadas por los nativos Moáis, que asombraron a los exploradores europeos que visitaron por primera vez el lugar hacia el siglo XVIII.

Al parecer una cultura neolítica se desarrolló en la isla desde el año 1200 según estudios arqueológicos, que dejó como rastro las gigantescas estatuas hechas de roca volcánica, lo que las hace frágiles y hasta fáciles de pulir, ya que los expertos indican que se podían tallar incluso con madera como lo muestran los utensilios encontrados en la cantera donde se fabricaban.

Lo que pasó a este pueblo constructor de moáis sigue siendo un misterio y son muchas las hipótesis que se tejen al respecto. Algunos piensan que hubo una catástrofe ambiental en la isla, ya que los análisis arqueológicos indican que en el pasado fue una isla que contaba con un frondoso bosque. Otros plantean que las guerras tribales terminaron con esta cultura, como lo muestran las armas de obsidiana encontradas en toda la isla.

Lo cierto es que en Pascua se encuentran moáis derribados, o a medio terminar, incluso que no fueron ubicados en la playa, donde acostumbraban a ponerlos, lo que podría indicar que fue un colapso repentino.

A la llegada de los europeos, existía un pueblo que poco o nada sabía de estas estatuas a quienes simbolizaban como sus antepasados.

Uno de las mayores huellas de un pasado fabuloso y que aún genera inquietudes son las pirámides de Giza en Egipto que históricamente han sido atribuídas a las primeras dinastías de los faraones.

Aunque se han tejido muchas hipótesis en torno a cómo se construyeron, cómo se trasladaron y levantaron las pesadas rocas y cómo estas encajaron, algunos historiadores plantean que se realizaron bajo técnicas simples que eran conocidas en la época.

Investigaciones recientes plantean que dichas pirámides son incluso más antiguas de lo que se cree y generan el interrogante de qué pueblo pudo haberlas construído y si inicialmente su objetivo era servir de tumbas de grandes señores como posteriormente fueron utilizadas por los egipcios de la antigüedad.

Volviendo al campo de ciudades que al parecer fueron abandonadas por alguna razón que se desconoce, encontramos ruinas milenarias en Asia como las de Çatalhöyük en Turquía o Mohenjo-Daro en Pakistán.

La primera es considerada por muchos especialistas como uno de los primeros complejos urbanos de de la humanidad, el cual según los historiadores fue abandonada por un gran incendio hacia el año 5.700 antes de Cristo.

Sus ruinas conservan frescos y esculturas relacionadas con las creencias de esta civilización.

La segunda, más enigmática, porque aún no se descifra su escritura contaba con amplias calles y un sistema de alcantarillado muy novedoso para su época, hacia el 2.600 antes de Cristo.

No se sabe por qué fue abandonada pero se cree que se debió al cambio climático, como ocurrió con los mayas.