enero 11, 2017

Tragedias evitables

El desprendimiento de un puente colgante en Villavicencio y el naufragio de tres embarcaciones dos en Cartagena y una en Chocó evidencian la incapacidad de las autoridades de controlar.

Lamentable resulta que 8 personas pierdan la vida y 13 más resulten gravemente lesionadas porque en nuestro país impera la informalidad y  las autoridades no son capaces de establecer controles efectivos que garanticen la integridad de los ciudadanos.

El colapso del puente colgante en Villavicencio, Meta es solo otro ejemplo de cientos de tragedias que se habrían evitado si Colombia fuera un país ordenado, metódico y respetuoso de las reglas.  Igualmente, si se contará con autoridades competentes que se anticipen a los problemas y que exijan el cumplimiento de las normas. De la tragedia de Villavicencio no se sabe qué resulta más desconcertante. El hecho en sí o la respuesta de las autoridades.

No se debe admitir que la respuesta de un alcalde sea solidarizarse con las víctimas y hacerse parte en el litigio legal para buscar al responsable. No es aceptable que las autoridades argumenten que el puente estaba en una propiedad privada para salvar sus responsabilidades. Un símil puede hacerse de los naufragios que se registraron en Cartagena y Chocó y que dejaron tres muertos y varios heridos. Según las autoridades las fallas en las   motonaves privadas y el mal estado del tiempo  ocasionaron los accidentes.

¿En estos casos que deben esperar los ciudadanos del Estado? ¿No es su responsabilidad vigilar que los privados presten sus servicios con las óptimas garantías de seguridad?. ¿Cómo es posible que un puente opere en un sitio turístico si estructuralmente no está en óptimas condiciones?, ¿Cómo zarpa un barco con fallas técnicas y en malas condiciones climáticas? Colombia no puede seguir por la senda en la que las autoridades  salven tan fácilmente su responsabilidad