agosto 09, 2018

El ELN insistirá en la violencia

Se necesitan señales de paz

Si el ELN insiste en el secuestro, continuar con el diálogo será imposible.

El plagio de tres soldados, que fueron secuestrados por el ELN cuando se encontraban de licencia y vestidos de civil en zona rural del municipio de Fortul, en Arauca, es una pésima noticia para el país, no solo por el drama humano que representa para los militares plagiados y sus familias, sino porque el hecho se constituye en desafío del grupo armado ilegal al nuevo Gobierno Nacional.

Hace un par de días, en su discurso de posesión, el presidente Iván Duque fue muy claro cuando se refirió a los diálogos de paz con el ELN.

El Mandatario dijo que “un proceso creíble debe cimentarse en el cese total de acciones criminales, con estricta supervisión internacional, y tiempos definidos”.

En ese sentido, el secuestro de los tres soldados se constituye en un desafío de la guerrilla al Gobierno Nacional y en un indicador de que el ELN insistirá terca y erróneamente en la violencia en momentos en los que debería dar verdaderas muestras de paz.

Si bien en estrategia siempre se busca mostrar poder para fortalecer la posición de negociación, en este caso el efecto es contrario para la guerrilla, pues no solo responde de manera contraria a las condiciones del Gobierno Nacional, sino que genera rechazo en la ciudadanía, y en esas condiciones la opinión pública no respaldará un proceso de negociación.

Los cabecillas del ELN deben esforzarse por comprender el momento histórico: las mayorías eligieron un Gobierno que se opuso a la forma en la que se negoció con las Farc y, en ese sentido, es claro que el grueso de los colombianos no avalará un proceso de diálogo con un grupo armado ilegal que no dé muestras claras de voluntad de paz, y dentro de esas muestras deben estar la renuncia al secuestro y la renuncia al terrorismo.