agosto 08, 2018

Reventa y otros ‘pecados’ en el fútbol

Wilson Ruiz

De los actos de corrupción no se salva ni el fútbol. Las recientes investigaciones de la Superintendencia de Industria y Comercio revelan la empresa criminal que presuntamente se conformó para la reventa de boletas en los partidos que la Selección Colombia jugó de local para las eliminatorias del mundial de Rusia.

La reventa es una actividad sancionada por el Código Nacional de Policía y Convivencia. En el caso de ser promovida por las entidades encargadas de regir las normas del fútbol en el país, como es la Federación Colombiana de Fútbol, estas irregularidades constituyen un acto de corrupción.

Se desviaron más de 42.000 entradas al estadio, que fueron vendidas hasta en un 450% más, en gestiones que habrían sido planeadas entre la Federación y las empresas encargadas de comercializarlas.

Para adjudicar el contrato de venta de la boletería, la autoridad que regula el fútbol realizó un proceso que aparentemente fue transparente, pero en realidad quien obtuvo la adjudicaron hacía parte del plan para el desvío de los tiquetes.

No se ha podido explicar cómo se agotaban en una hora 30.000 entradas que presuntamente se ponían a disposición del público.

En el fútbol falta mucho por investigar, por ejemplo los rumores sobre irregularidades en viáticos, supuestas anomalías en las convocatorias de jugadores en las que empresarios estarían haciendo recomendaciones, manejo de capitales provenientes de transmisiones de televisión, en fin; aunque se trate de una empresa privada, los aficionados, que son quienes pagan por asistir a los estadios, tienen derecho a saber la verdad y a exigir transparencia en la administración de los recursos provenientes de este millonario deporte.