Diciembre 19, 2016

Se debe formalizar el ahorro

Retos de la economía colombiana en 2017

Final de año es la época perfecta para hacer balance económico, tanto para el país como para las familias colombianas. Según Asobancaria, Colombia vivirá en 2016 el periodo con el más bajo crecimiento en los últimos años y aunque se proyecta un repunte en 2017, se mantendrá por debajo de su potencial.

“En 2016 la economía tuvo que pasar por varias transiciones debido a factores como el Fenómeno del Niño y su dureza, alta inflación, deterioro de la calidad de la cartera, altas tasas de interés, bajos precios de commodities en general, alto precio del dólar, la inestabilidad de mercados internacionales como el de China,   entre otros” afirma Fabio Chavarro, Gerente Corporativo del Grupo Juriscoop.

Para 2017 se proyecta un mejor comportamiento de la economía colombiana, debido a que se vislumbra un panorama internacional más benigno, y en ámbito interno un mayor dinamismo en infraestructura y del sector de la construcción, una mayor estabilidad en el nivel de precios y unas tasas de interés más bajas.

“Pero hay que ser prudentes y conservadores, ya que 2017 será un año de transición después de años de dificultades en la economía. Se recomienda esperar la evolución de esta para emprender proyectos y prepararse para el 2018 que puede ser el año de despegue fuerte de un nuevo ciclo económico” apunta Chavarro.

El ahorro
Con todo lo anterior, hay que ser conscientes de que uno de los retos más importantes a los que se enfrentarán tanto las familias como el sector financiero, en el año entrante, será la formalización del ahorro.

La mayor inversión que requiere el país debe estar sustentada en un mayor ahorro doméstico, aunque las perspectivas en materia de ahorro no son muy alentadoras, pues el ahorro público no será compensado por el privado, según el estudio de Asobancaria.

La encuesta refleja que los hábitos de ahorro de los colombianos se encuentran distribuidos así: el 63% de las personas ahorra en efectivo, un medio que impide la canalización de los recursos del ahorro hacia la inversión y aumenta el riesgo de hurto o pérdida para los ahorradores. Solo el 22% ahorran a través de instituciones formales vigiladas por el Estado. El resto de colombianos usan otros instrumentos de ahorro o mecanismos no formales.

En el largo plazo, el objetivo será lograr que tanto los hogares como las empresas y el propio Gobierno aumenten sus niveles de ahorro, lo que permitirá dinamizar el crédito y potencializar al sistema productivo del país.

Recomendaciones para las familias
-Ahorrar, ahorrar y ahorrar. Pero siempre con base en objetivos (inversión que genere rentas adicionales, para cumplir sueños como casa o auto, además de hacer frente a contingencias).

-Disciplina en el manejo del dinero y adquirir educación financiera.

-Austeridad en gastos y limitar el consumismo. No compre lo que no sea indispensable.

-Buscar fuentes adicionales de ingresos (trabajo extra, algún negocio adicional, etc.).

-Llevar registro de ingresos, gastos, ahorros y demás,  diferenciando los que son fijos y los variables o esporádicos.

-Diversificar las inversiones (renta fija principalmente con algo de renta variable, portafolios de bajo riesgo con algo en portafolios de un poco más de riesgo pero que genere mejor rentabilidad).

-Evitar endeudamiento. Si puede pague anticipadamente las deudas.

Para empresas:
-Hacer seguimiento detallado a los sectores económicos, especialmente donde tenga inversiones o intereses, al mercado general.

-Elaborar planeación tributaria.

-Elaborar un plan estratégico, fijando objetivos de mediano, corto y largo plazo.

-Tener planes de contingencia para mitigar riesgos y eventuales contingencias (seguros, ahorros, etc.).

-Ahorrar con base en los objetivos y tener un colchón de liquidez para aprovechar oportunidades de negocios y/o atender alguna contingencia. Evitar endeudamiento.