mayo 11, 2017

Que le cumplan a Buenaventura

Los porteños tienen razones de sobra para estar cansados de tanto incumplimiento.

Nadie discute que los habitantes de Buenaventura tienen razones de sobra para protestar y reclamarle al Estado (en todos sus niveles) por el abandono histórico de su ciudad. A pesar de la inmensa riqueza que le genera al país, a través de su puerto, el Distrito tiene indicadores de atraso tan protuberantes como la falta de agua potable, sin contar con todos los problemas que se derivan de la falta de una conexión terrestre permanente con el resto del país.

Por eso es comprensible que se anuncie un paro en Buenaventura, pues la gente del puerto ya está cansada de tantas promesas incumplidas. Puede que las inversiones anunciadas por el actual Gobierno Nacional estén en marcha, como lo expusieron los ministros que visitaron la ciudad hace un par de días tratando de disuadir a quienes promueven la protesta que iniciaría el 16 de mayo, pero han sido tantos los compromisos que se quedaron en discursos, que su incredulidad es completamente comprensible.

Ahora, que los porteños tengan razón en sus reclamos no quiere decir que un paro sea la solución a sus problemas, al contrario, si la ciudad se paraliza, los primeros y principales afectados serán sus habitantes y, de paso, se le hará un gran daño a la economía de todo el país.

Aquí el Gobierno Nacional tiene un gran reto, el reto de convencer a los bonaverenses con hechos tangibles que demuestren que se está trabajando para cumplirles.

A Buenaventura la han azotado todos los males, sin excepción, por eso hay que darle la mano, retribuirle parte de la riqueza que genera y motivar a su gente para elija buenas administraciones, porque además del abandono nacional, la corrupción local ha hecho estragos.