abril 11, 2018

¿Cómo afecta a los niños?

¿Qué es labio y paladar fisurado?

Son defectos de nacimiento que se producen cuando los tejidos del labio y el paladar entre la cuarta y novena semana del embarazo no se desarrollan adecuadamente, debido a esto, el bebé nace con unas fisuras.

Según el doctor Jaime Andrés Jiménez, odontólogo adscrito a Colsanitas, “la forma y el tamaño de los defectos o fisuras varían en cada caso. El bebé puede tener solo en el labio superior fisurado, sea en uno de los lados o en ambos, con mayor frecuencia en el izquierdo y rara vez en el centro. Pero su paladar también puede estar fisurado en la parte de adelante, de atrás o en ambas.”

El labio leporino y el paladar hendido son las malformaciones faciales más comunes en los recién nacidos. Aunque esta condición genera afectaciones funcionales y estéticas, no pone en riesgo la vida. Antecedentes en la familia del bebé, así como la exposición de la madre a sustancias y virus que pueden afectar su embarazo pueden ser algunas de las causas. A continuación cinco preguntas y sus respuestas sobre el labio y el paladar fisurado.

Las causas para que estos defectos congénitos aparezcan no se conocen con claridad. Sin embargo, se asocia a una interacción de factores genéticos y ambientales sobre los cuales se investiga.

Existen algunos factores de riesgo como los antecedentes en la familia del bebé con estas condiciones, así como la exposición de la madre a sustancias y virus que pueden afectar su embarazo. Se estima que a nivel mundial 1 de cada 700 bebés nacidos vivos la tienen. En los hombres es más frecuente la fisura en el labio con o sin paladar hendido que las mujeres.

¿Cómo afecta a los niños?
Las fisuras labio palatinas producen un compromiso funcional y estético, pero no están asociadas cuando se presentan aisladamente con afectaciones a las funciones cognitivas del niño.

Los niños experimentan dificultades para deglutir los alimentos sólidos y líquidos debido a que tienen riesgo de irse por la nariz cuando tienen la fisura en el paladar. Igualmente, una abertura en esa área causa un escape de aire por la nariz y se producen sonidos nasales cuando hablan. Además, estos niños tienen un riesgo elevado de tener infecciones de oído medio por la conexión anatómica con el paladar.

Cuando la abertura se presenta en el labio y el paladar puede afectar la región por donde erupcionan los dientes (rebordes alveolares) produciendo que éstos queden incluidos.

¿Cómo se alimenta al bebé?
Otra inquietud de los padres es sobre si su bebé podrá ser amamantado y recibir los beneficios de la lactancia materna exclusiva en sus primeros seis meses de vida. Para promover su proceso de la lactancia, pese a que tiene el paladar abierto, recomendamos que la madre no acueste al bebé y mejor lo sostenga en una posición vertical para que el alimento vaya hacia la garganta y no haya riesgo de que se desvíe a la nariz.

Además, debe facilitar cómo sacarle sus gases, pues a raíz de la fisura en el paladar es propenso a acumular más aire. Igualmente, con su médico pediatra y el equipo de fonoaudiología podrá resolver dudas sobre cómo es más conveniente hacerlo.

¿Cómo se diagnostica?
Durante el embarazo estas malformaciones, especialmente el labio fisurado, se pueden diagnosticar mediante una ecografía sobre la semana 16 de gestación. La hendidura del paladar en muchas ocasiones es más difícil de identificar con estas imágenes, pero después del nacimiento se detecta sin que se requiera una prueba específica para su confirmación.

Con el diagnóstico se realiza una consulta conjunta prenatal para resolver las inquietudes de los padres sobre cómo será el tratamiento y las intervenciones quirúrgicas y demás terapias para atender afecciones específicas que se hayan producido.