Marzo 10, 2017

¿Por fin le cumplirán a Buenaventura?

Las obras del acueducto tienen que ser ejecutadas con prioridad.

Buenaventura está rodeada de fuentes de agua dulce que tienen capacidad suficiente para proporcionar el vital líquido a sus más de 400 mil habitantes; es tal la riqueza hídrica del Pacífico que de su cuenca se podría abastecer también el acueducto de Cali.

Sin embargo, la cercanía a ríos de gran caudal y aguas no contaminadas le sirve de poco a la ciudad porteña, pues no cuenta con la infraestructura necesaria para conducir el líquido, almacenarlo y potabilizarlo. El acueducto de Buenaventura no daría abasto ni para atender de manera permanente a la cuarta parte de su población. Por eso los racionamientos de agua son tan comunes en el puerto, pues para abastecer a un sector, es necesario interrumpir el servicio en otros.

Por eso el anuncio de la firma de un crédito por 80 millones de dólares para ejecutar las obras que hacen falta para que los bonaverenses tengan agua es una buena noticia, pero como son tantas las promesas incumplidas que se le han hecho a la ciudad porteña sobre este tema, hasta no ver, no creer.

Esta inversión debe tomarse como la oportunidad para cumplirle a Buenaventura, que no se repita la historia de la doble calzada, que es un monumento a la ineficiencia, hay que entender que la falta de agua potable las 24 horas pone en riesgo la salud de los porteños y hace de Buenaventura una ciudad inviable. Por eso las obras del acueducto deben iniciar cuanto antes y ejecutarse con calidad y cumplimiento en los cronogramas. Es hora de empezar a pagar la deuda histórica que el país tiene con el puerto.