marzo 14, 2017

Garantías laborales

Padres trabajadores gozan de solidez laboral en Colombia

POR ADRIANA MARÍA BUITRAGO ESCOBAR
DOCTORA EN DERECHO, DOCENTE INVESTIGADORA Y COORDINADORA DEL CENTRO
DE ESTUDIOS E INVESTIGACIONES EN DERECHO DE LA UNIVERSIDAD SANTIAGO DE CALI

La estabilidad laboral se refiere a aquella protección legal, de la cual, venían disfrutando algunos trabajadores determinados (trabajadores en situación de discapacidad, directivos sindicalizados y mujeres gestantes), pero es ahora, con el reciente pronunciamiento de la Corte Constitucional C-005 de 2017, donde en un ejercicio de reivindicación de los derechos igualitarios en términos de género, la Corte Constitucional, extiende el derecho a la estabilidad laboral reforzada a los padres trabajadores, producto de la demanda de un ciudadano estudiante de Derecho, que invocando el derecho a la igualdad en las condiciones laborales frente a la estabilidad en el empleo, consiguiera el reconocimiento de la protección, de la cual solo la mujer trabajadora era beneficiaria.

El ciudadano  accionante, fundamentó su demanda en la necesidad de extender los derechos fundamentales. Código Sustantivo del Trabajo Actualmente, el Código Sustantivo del Trabajo prohíbe el despido de mujeres cuando están en embarazo. Dicho código, en especial los artículos 239 y 240, establecen que “ninguna trabajadora puede ser despedida por motivo de embarazo”. Para poder hacerlo, debe mediar todo un procedimiento administrativo ante el Ministerio de Trabajo y en caso de omitir dicho procedimiento, el empleador que lo hiciere, debe indemnizar a la empleada con 60 salarios, procedimiento que se aplicaría en el caso de que se despida a un hombre que disfrute de la estabilidad laboral reforzada por paternidad.

Garantía de igualdad

Por su parte el máximo órgano Constitucional, refiere en su pronunciamiento que la solicitud del demandado se argumenta en la necesidad de que el Estado garantice una completa igualdad entre hombres y mujeres en el ámbito familiar y laboral y la consecuente conciliación entre ambos aspectos de la vida (laboral y familiar), de manera que el hombre pueda disfrutar de garantías familiares autónomas y no derivadas de la que posee la mujer, con una completa armonía entre lo laboral y lo familiar, y en donde se permita a la mujer el total disfrute de lo laboral y al hombre el total disfrute de lo familiar, permitiendo así la inclusión del padre en los cuidados del menor, labor, que de manera tácita, se ha atribuido por generaciones y de manera exclusiva, como una responsabilidad de la mujer, impidiendo así el desarrollo en igualdad de condiciones, del núcleo familiar.

Ingresos familiares

Es claro que el objeto de protección legal pretendido es el bienestar del recién nacido, o del menor adoptado o acogido, y en tal sentido, ese bienestar requiere de una inserción al núcleo familiar en el que pueda ser partícipe activo el padre y que por tal motivo, los ingresos familiares son indispensables para el disfrute de la licencia, y ella depende de la estabilidad en el empleo. Y tal como lo ha reiterado la Corte, la protección que se otorga a la trabajadora gestante o madre lactante, no sólo consiste en la remuneración laboral, sino que además, busca asegurarle su derecho efectivo a trabajar, lo cual concuerda con la Constitución Política de ese mismo artículo que consagra que “el derecho al trabajo” es un “derecho inalienable”.

Así las cosas, en adelante, el trabajador no podrá ser despedido si su esposa o compañera permanente se encuentra en estado de embarazo y sin empleo, aprobándose de este modo, la protección por paternidad bajo el criterio de estabilidad laboral reforzada.

Vale la pena recordar que las licencias parentales, tanto maternidad como paternidad, obedecen no solo a la normatividad interna, sino también a las normas internacionales de la Organización Internacional del Trabajo, que, con el ánimo que el hombre desempeñe un rol más activo en el cuidado de los hijos desde sus primeros días de nacidos, llevó a dicho organismo, a adoptar la Recomendación 165 sobre los trabajadores con responsabilidades familiares, 1981, cuyo numeral 22 hizo explícito que durante un periodo inmediatamente posterior a la licencia de maternidad, también el padre debería tener posibilidad de obtener una licencia sin perder su empleo y conservando los derechos que se derivan de él, a lo que denominó licencia parental.

Así mismo, dejó en libertad de cada país su determinación, que debería introducirse en forma gradual.

No podrá ser despedido

Así las cosas, en adelante, el trabajador no podrá ser despedido si su esposa o compañera permanente se encuentra en estado de embarazo y sin empleo, aprobándose de este modo, la protección por paternidad bajo el criterio de estabilidad laboral reforzada.

No obstante lo anterior, el pronunciamiento de la Corte Constitucional no se refiere al caso de los trabajadores vinculados a través de contratos de prestación de servicios, ni a los trabajadores independientes, lo cual, deja en pausa una regulación que absuelva las dudas al respecto y que instruya tanto a los empleadores frente a los impedimentos y ¿ procedimientos para despedir a trabajadores aforados, como a la trabajadores para que conozcan sus derechos frente a su empleador.

Esta extensión de derechos de la mujer trabajadora, al hombre trabajador, es solo un primer paso en la búsqueda de conciliar los ámbitos laboral y familiar) Los hombres tienen la misma potencialidad de hacer familia, por tanto de acceder a la estabilidad laboral reforzada; de ésta manera con la exequibilidad condicionada que se propone se ataca la discriminación al momento de contratar un hombre en lugar de una mujer Finalmente, se espera que esta ampliación del derecho a la estabilidad laboral reforzada a los padres trabajadores, no se convierta en una barrera de acceso al empleo, y que por el contrario, se respete el espíritu de la norma frente al trato igualitario y a la necesidad de formar familias con estructuras laborales estables, que permitan dar al  recién nacido no solo el cuidado sino también la tranquilidad que genera el que sus padres tengan un empleo estable para suplir las necesidades económicas de la familia.