diciembre 23, 2016
francois

Otras especies en vías de extinción

Francois R, Cavard M.

El célebre naturalista y geólogo inglés Charles Darwin no habría podido preludiar que su teoría científica acerca de la evolución de las especies fuese a extender su vigencia a los agnatos de la fauna política actual, así como a los cefalocordados que habitan en la jungla pública contemporánea.

Tampoco pudo Georges Cuvier anticipar que la extinción aplicaría también para los sujetos de estas especies, pero a fe que el año 2016 parece estar marcando el comienzo del fin para la existencia de este par de nefastos engendros sociales.        

Todo empezó con el Brexit, ese manifiesto deseo de los ingleses por abandonar la Unión Europea hartos de la tiranía con que desde Bélgica “gobierna” a todo el viejo continente una élite variopinta y supuestamente progresista, de avanzada, naturista, y humanista. Contra los fuertes vientos que creyeron haber suscitado los políticos ingleses en el poder para seguir en la Unión Europea, airecillo que algunas pelanduscas en los medios masivos de comunicación, al igual que otras mesalinas de las encuestadoras creyeron haber transformado en inatajables mareas, prevalecieron la sensatez, la inteligencia y la objetividad reduciendo el pretendido tsunami a una simple vaciada de sanitario.

Posteriormente llegó la segunda vertida de letrina, guardadas las proporciones, para los remedos de esas especies europeas en Colombia con esa paliza recibida en el plebiscito del pasado 2 de octubre… Tampoco vieron ni una los políticos ni sus siervos en los medios y en las encuestadoras. Y bueno, la tercera descargada de retrete vino con el triunfo del candidato Donald J. Trump en los Estados Unidos de Norteamérica. La extinción de cualquier especie es lamentable e inconveniente, pero la de estas dos no.