febrero 14, 2018

Organizar territorialmente a Cali

Ramiro Varela Marmolejo

El intento de invasión del Cerro de la Bandera es una llamada de alerta al Alcalde para ejecutar una política social, de vivienda popular, pues las tres últimas administraciones han despreciado este sector, sin dibujar siquiera una planeación territorial. Basta ver la zona de expansión del sur, el área de influencia Cali – Jamundí y el corregimiento de El Hormiguero, aprobados sin una verdadera plusvalía y por la puerta de atrás.

Sin la formalidad de los servicios públicos y del desarrollo de un urbanismo legal, esto no se puede permitir, el Municipio no ejerce control sobre sus tierras ni del espacio público.

La CVC alertó la presencia de más de 800 personas armadas con machetes y palas, la entidad ha hecho un esfuerzo importante para proteger el cerro, con una inversión de más de $5.000 millones incluyendo la siembra de árboles, que estuvo a punto de perderse.

La presión sobre la tierra sigue, el Municipio debe volver a los lotes con servicios públicos para estratos 0 y 1, vivienda VIP, que disminuya la presión para edificar asentamientos subnormales, y que ejerza el control del territorio, pues las invasiones en los cuatro costados agobian.

Un plan maestro de vivienda no es factible sin saber el futuro del agua y del alcantarillado, menos sin un POT, que corresponda a un plan de desarrollo urbano marco. La ciudad está al garete, no tiene un alcalde ni director de Planeación que entiendan de esta problemática, están apagando incendios, tratando de ejecutar inversiones de una ciudad atrasada en su planeación y urbanismo. Y de contera, que el POT departamental, en preparación, sirva para desconcentrar a Cali, fortalecer las ciudades intermedias y permita organizar territorialmente la ciudad.