Noviembre 16, 2016

Una de cada once personas tiene diabetes

Ojo con los ojos, controle el azúcar

La diabetes es una de las principales causas de enfermedades cardiovasculares, ceguera, fallo renal y amputación de las extremidades inferiores. Más de una tercera parte de las personas que actualmente viven con diabetes tipo 1 y 2 desarrollarán algún tipo de daño en sus ojos durante la vida. Estas complicaciones se pueden prevenir o retrasar manteniendo los niveles de glucosa en sangre, presión sanguínea y colesterol lo más cerca de lo normal como sea posible.

Al cabo de muchos años la diabetes puede producir problemas graves en los ojos, los riñones, los nervios, las arterias. Pero el problema más grave es la enfermedad del corazón. Una persona con diabetes tiene más del doble de probabilidades de sufrir una enfermedad del corazón o un derrame cerebral que una persona que no tiene diabetes.

Una de las enfermedades de los ojos que los pacientes con diabetes pueden desarrollar es el Edema Macular Diabético, una condición que se asocia estrechamente con la retinopatía diabética, y que ocasiona la inflamación de la retina, debido a los escapes de líquido de los vasos sanguíneos dentro de la mácula (parte de la retina responsable por la visión central). Con el tiempo, esta condición puede conducir a la pérdida de la visión.

Síntomas frecuentes
Aumento de la frecuencia urinaria: el cuerpo de un diabético se vuelve menos eficiente en utilizar el azúcar, por lo que tiene más azúcar que se sienta en el torrente sanguíneo y por eso va más veces al baño.

Mucha sed: orinar mucho deshidrata, y si además de esto, consume bebidas como jugos, refrescos, o leche con chocolate, estas bebidas azucaradas aumentan la cantidad de azúcar en el torrente sanguíneo y se convierte en un círculo vicioso.

Pérdida inexplicable de peso: el paciente pierde peso por  dos razones: una, por el agua que se pierde al orinar, y dos, pierde calorías por el azúcar que  se  elimina  diluida allí.
Sensación de debilidad y hambre: como el cuerpo de un diabético no regula adecuadamente la glucosa, luego de consumir una comida que contenga  carbohidratos, el nivel de glucosa cae rápidamente y se desea consumir azúcar.

Síntomas de mayor cansancio de lo habitual: es necesario prestarle atención a la fatiga continua. Podría significar que la comida que se consume no es usada por las células como se supone que debe.

Cambios en estado de ánimo: cuando el nivel de azúcar en la sangre está fuera de control el paciente no se siente bien y se genera bajo estado de ánimo y depresión.

Visión borrosa: en las primeras etapas de la diabetes, el ojo puede no  enfocar  bien, por  cambios que  pueden ocurrir  en su interior, relacionados  con un nivel elevado de azúcar.

¿Qué es?

La diabetes es una afección crónica que se desencadena cuando el organismo pierde su capacidad de producir suficiente insulina o de utilizarla con eficacia. La insulina es una hormona que se fabrica en el páncreas y que permite que la glucosa de los alimentos pase a las células del organismo, en donde se convierte en energía para que funcionen los músculos y los tejidos.

Como resultado, una persona con diabetes no absorbe la glucosa adecuadamente, de modo que ésta queda circulando en la sangre (hiperglucemia) y dañando los tejidos con el paso del tiempo. Este deterioro causa complicaciones para la salud potencialmente letales.