enero 10, 2018

Nuevo año

Rodrigo Fernández Chois

Iniciamos un nuevo año con la esperanza y la ilusión de que sea mejor que el que hemos dejado atrás. No es desatinado afirmar que en materia económica el año que terminó fue nefasto para las finanzas privadas de muchos colombianos quienes tuvieron que hacer peripecias para cumplir con sus compromisos y responsabilidades.

Uno de los grandes culpables de la desaceleración de nuestra economía fue el excesivo aumento del IVA que afectó directamente el bolsillo de la inmensa mayoría de los hogares. Todo el comercio notó a través de la reducción de sus ventas la merma de consumo, una variable económica fundamental que depende directamente del ingreso neto de impuestos.

¿Hasta qué punto esta malsana y regresiva reforma continuará teniendo adversas secuelas en el consumo durante el 2018? Me gustaría tener la suficiente ingenuidad económica para creer cuando asegura el gobierno que para el 2018 ya los hogares habrán asimilado el impacto negativo del incremento de los tres puntos del IVA.

Pero ¿¡asimilar!?… ¿Una palabra cuyos sinónimos son alimentarse, nutrirse o aprovecharse? En fin, esperemos por el bien de todos que el 2018 por ser un año electoral y por el hecho de existir la estadística de que este tipo de años no son malos económicamente hablando, pueda nuestra economía salir del marasmo en que se encuentra.

Por fortuna el país cuenta con el tesón y la tenacidad de centenares de miles de colombianos que despiertan cada día con el afán de procurar un mejor mañana para sus familias. Quiera Dios que el nuevo gobierno que elijamos sepa canalizar esta fuerza y no la coarte.