julio 09, 2018

No más muertes

Rosa María Agudelo Ayerbe

El asesinato de líderes sociales ha despertado una nueva conciencia sobre el impacto de las muertes violentas en nuestro país.

En redes sociales hay una fuerte campaña condenándolos y el viernes pasado se convocó una movilización en todo el país. Igualmente, vi un contador de estos homicidios.

Es importante que nuestro país vuelva a impactarse por las muertes violentas, por todas las muertes violentas no solamente las que pueden considerarse con motivos políticos.

El Gobierno Nacional anunció a su vez una policía especial para esclarecer estos crímenes. Saber los móviles y los autores es importantísimo por cuenta de la coyuntura de polarización.

Da tristeza leer algunos de los mensajes que rondan en las redes sociales descontextualizando la situación, desconociendo los orígenes, evadiendo el papel que el narcotráfico y la minería ilegal tienen en la ola de violencia que azota los territorios que fueron dejados por las Farc y que ahora se los disputan nuevos actores violentos.

Sí, el Estado ha dejado solas, como siempre, a las comunidades que hoy nuevamente están en medio de las balas. Sin embargo, la acción decidida de las autoridades no debe limitarse a los homicidios de líderes sociales.

Tampoco la presión de la ciudadanía. No podemos olvidarnos que en Colombia se registran cerca de 11.000 asesinatos por año, solamente en nuestra ciudad mueren violentamente cerca de cuatro personas al día.

Es inconcebible que, según la Fiscalía, tengamos un nivel de impunidad del 99%. Colombia perdió hace mucho el respeto por la vida.

Nos matan por todo, por deudas, por ruido, por mujeres, por ser mujeres, por ser pertenecer a comunidades Lgtbi, por política, porque sí y porque no. Eso debe cambiar.