noviembre 11, 2017

Mitigación de riesgos desacertada

Carlos Cuervo

Solo han transcurrido 9 meses desde que ocurrió el desastre de Mocoa y ahora de nuevo las autoridades contabilizan muertos y desaparecidos de una avalancha en Corinto, Cauca.

Como es habitual la búsqueda de culpables ocultará una verdad manifiesta, la desarticulación y la paquidermia oficial de corporaciones regionales, gobernaciones y alcaldías.

Las cuencas de los ríos Desbaratado, El Palo, La Paila y Guengue están erosionadas, además son escarpadas, con pendientes fuertes en un amplio trayecto y causa principal de la turbiedad del río Cauca, lo cual afecta la potabilización de agua por Emcali.

Pero los análisis, estudios y planes de mitigación vienen desde el siglo pasado, porque la deforestación originada en los cultivos ilícitos y la ganadería intensiva en esta zona del norte del Cauca es un tema viejo. Ahora las intensas lluvias que superan cualquier estadística agravan el problema, causando altos niveles de deslave y en consecuencia las violentas avalanchas.

Lamentablemente todo queda en documentos y nuevos estudios, sin quien asuma la responsabilidad para iniciar los trabajos oportunos de recuperar las riberas y moderar el violento accionar de estos ríos en temporadas de altas lluvias.

Cuántas muertes más debemos contabilizar por culpa de la ineptitud y el desinterés de los funcionarios a cargo de proteger y recuperar centenares de ríos que amenazan a igual cantidad de poblaciones en todo el país.

Por ahora solo a esperar el próximo titular luctuoso cargado de fotos escandalosas para de nuevo culpar a los desposeídos de habitar en donde puedan, aun con el riesgo de exponer enseres y la vida.