febrero 07, 2018

Hay que reconocer que el podría colapsar en cualquier momento

MIO, la hora del plan B

La ciudad tiene que estar preparada para enfrentar una crisis en el transporte público.

Sin ser alarmistas, hay que reconocer que el Masivo Integrado de Occiedente, MIO, podría colapsar en cualquier momento. Si cada día los concesionarios del sistema sacan menos buses a operar, tarde o temprano Cali enfrentará una situación crítica por cuenta del transporte público.

Paradógicamente esta situación llega en el momento en el que mayor dedicación se le ha puesto a la búsqueda de una solución a los problemas del MIO.

Al actual presidente de Metrocali, Nicolás Orejuela, y al alcalde Maurice Armitage, hay que reconocerles el gran esfuerzo que han realizado para superar los problemas del sistema, pero son tantos y tan avanzados, por cuenta de la mala planificación que se hizo del proyecto, que hoy parecen sin salida.

Por eso la ciudad tiene que definir cuanto antes un plan B, pero no coyuntural, si no de largo plazo. Ya no se trata de decir quién tuvo la culpa, el reto es evitar que la ciudad se paralice por falta de transporte público. Si ello llega a ocurrir, después será imposible recuperar los pasajeros, pues los 460 mil usuarios que le quedan al MIO migrarán al transporte pirata, a las motos o la bicicleta, y, como ha ocurrido con tantos miles que lo han hecho, no regresarán.

¿Qué proceso hay que hacer para reemplazar a los concesionarios? ¿Hay inversionistas interesados en ser operadores del MIO? ¿El Municipio está en capacidad de alquilar o comprar buses?

El subsidio a la tarifa propuesto por el alcalde Armitage y aprobado por el Concejo es una buena salida, ojalá los operadores y Metrocali puedan llegar a un acuerdo que evite el colapso del MIO y le eviten a la ciudad una situación de consecuencias insospechadas.