Mayo 15, 2017

Los niños abandonados

¿Qué está haciendo el Estado para disminuir los embarazos no deseados, origen del abandono de niños?

Ahora que el referendo mediante el cual se buscaba prohibir la adopción por parte de las parejas del mismo sexo, los solteros y los viudos se hundió en la Cámara de Representantes, vale la pena analizar con cabeza fría el complejo problema de los niños abandonados.

Si bien la adopción es una opción válida para darles una vida digna a los menores de edad que no tienen una familia, es necesario ir a los orígenes del problema para determinar porqué en este país tantos niños son abandonados y emprender acciones encaminadas a disminuir a su mínima expresión este fenómeno.

En ese sentido, uno de los grandes retos está en la prevención de los embarazos no planeados, pues la mayoría de los niños abandonados son hijos no deseados. Allí se debe actuar desde dos frentes: la educación y la salud pública.

En los casos en los que por fuerza mayor un niño sea abandonado, el Estado debe brindarle la posibilidad de tener una familia, entendiendo como familia no sólo aquellas conformadas por un papá y una mamá, sino todas aquellas que la ley colombiana reconoce, producto de la evolución social. Lo importante aquí, más que el estado civil o la orientación sexual de quienes optan por la adopción es brindarles a los pequeños abandonados la posibilidad de tener un hogar.

En Colombia hay cerca de 24.800 niños en hogares sustitutos o en instituciones de protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, de los cuales más de 3.700 están en espera de ser adoptados.

Al Estado, desde luego, le corresponde garantizar que los padres adoptivos sean sicológica y económicamente aptos para asumir la inmensa responsabilidad que implica la crianza de un hijo.