abril 05, 2018

Por: Feliciano Giraldo O.* | GESCOM GROUP

Lenguaje Corporal de los candidatos a la presidencia de Colombia

Por: Feliciano Giraldo O.* | GESCOM GROUP

Luego de semana santa la campaña por la Casa de Nariño empezó en firme y cuatro de los siete aspirantes se enfrentaron ayer en el primer gran debate presidencial de la alianza de Semana y Teleantioquia.

El siguiente es el análisis del lenguaje corporal utilizado por cada uno de los candidatos durante su encuentro, en el mismo orden en que fueron presentados en el debate.

Sergio Fajardo Valderrama: Coalición Colombia

Inicia buena parte de sus intervenciones aferrado con fuerza al atril, muestra de la tensión que experimentaba y que al parecer se le dificulta controlar.

 

 


Uno de sus principales gestos es el ceño fruncido que lo hace aparecer angustiado, suplicante. Es importante que relaje y disminuya la tensión de su expresión facial que le permita presentarse más relajado y tranquilo.

 

 


Tiene dificultades para fijar y sostener la mirada, bloqueo visual permanente, un hecho que demuestra inseguridad.

 

 

 


Sus brazos permanecen pegados al cuerpo, lo que le impide transmitir la emoción y convencimiento de lo que expresa.

Es importante que proyecte mayor amplitud con los brazos para conseguir acercar más a su audiencia y que su mensaje se fortalezca con el uso de ilustradores (reforzamiento del mensaje con los movimientos de brazos y manos) que enfaticen, guardando coherencia, lo que plantea de manera verbal.


En un par de ocasiones intenta usar sus dedos para contar cuando no hablaba de algo que lo requiriera, esto es incoherencia entre el lenguaje verbal y el corporal, lo cual evidencia dudas en lo que dice y lo hace aparecer disperso.

Solemos tener mayor confianza, nos generan mayor credibilidad aquellas personas que logran confirmar, ilustrar con su lenguaje corporal lo que dijeron con palabras.


Hasta su intervención final Fajardo mantuvo su ceño fruncido y el rostro de angustia con los que parece suplicar que crean en él.

Se le dificulta proyectar la seguridad y confianza que lo posesionen como un líder capaz de hacer lo que expone.

 



Germán Vargas Lleras: Coalición Mejor Vargas Lleras

Acostumbra a usar con mayor frecuencia su mano derecha, gobernada por el hemisferio izquierdo del cerebro, lo que demuestra un alto grado de racionalidad en lo que plantea.

Aunque, vale la pena resaltarlo, tal vez se niegue a utilizar su mano izquierda luego de que en un atentado terrorista perdiera varios de los dedos y falanges de esta extremidad. Pasó más de una hora antes de decidirse a ilustrar algo con su mano izquierda.
 


Con su mano derecha va marcando el compás de lo que plantea en un movimiento cadencioso y monótono. La mano permanece buena parte del tiempo con la palma hacia abajo y acostumbra a usar el dedo índice para señalar, dos gestos que denotan control y poder.
 


No hay alineación entre su mano, tronco y cabeza, la mayoría del tiempo mira hacia un lado mientras con su mano apunta en otra dirección, es incongruente. Si Vargas quiere demostrar integridad en lo que plantea, al igual que coherencia y sinceridad, es necesario que aprenda a alinear su mano, tronco y mirada para que apunten en la misma dirección.
 


Hace muchos cortes y pausas al hablar con frases sin terminar; busca medir cada una de sus palabras y calcula demasiado el efecto de las ideas, lo que le resta continuidad y fuerza a su discurso.

Su voz es clara y varonil, pero debe procurar hilar y exponer con mayor fluidez y continuidad las ideas para conseguir sembrarlas con éxito en la mente de los electores.

La elevación del mentón y la nariz que hace Vargas Lleras al hablar señalan algún nivel de arrogancia, irreverencia, y no temerle a las circunstancias que enfrenta.

Cuando le llegó su momento para invitar a los colombianos a elegirlo, Vargas Lleras tampoco uso palabras que lo posesionaran como un eventual ganador.

Frases como “el próximo gobierno debe avanzar en los temas…” lo desmarcan de quienes se promocionan como el próximo mandatario de los colombianos.



Iván Duque Márquez: Centro Democrático

Contrario a sus colegas de debate, que la mayor parte del tiempo miraban a los periodistas que les preguntaban, Iván Duque procuró mirar siempre de frente a la cámara lo cual significó hablarles cara a cara a los televidentes. Esto demuestra preparación en el manejo de su lenguaje corporal para enfrentar este y otros escenarios.
 


Sin embargo, pese a que todo su cuerpo estaba alineado frente a la cámara Duque bajaba permanentemente la mirada, un movimiento con el que se busca reducir un poco el estrés y presión del momento. En la mayor parte de las ocasiones en que lo hizo su mirada se dirigió abajo y a la izquierda, lo que indica que mantenía un diálogo consigo mismo sobre cómo estaba actuando, al tiempo que recurría a experiencias pasadas para enriquecer sus planteamientos.


Hace un muy acertado manejo de sus brazos y manos, los ilustradores, para reforzar y enfatizar lo que expone con palabras. Se esfuerza por mostrar las palmas de las manos, con lo cual busca generar confianza y empatía entre quienes lo observan. El uso de frases cortas y completas, más enumerar los temas a los que hace referencia, contribuyen a posicionar mejor sus mensajes.
 


Es recurrente en Duque la aparición de la microexpresión de desprecio (una de las comisuras de los labios sube), sobre todo cuando se refiere a temas que comprometen al gobierno actual o cuando plantea acciones que cree solo él podría realizar.
 

 


En el tiempo de cierre para invitar a los colombianos a elegirlo, Duque emplea su típica mirada con los párpados entre cerrados, propio de quien busca concentrarse y también usada para coquetear, él sabe de la necesidad de conquistar el voto femenino y emplea este gesto para lograrlo.
 



Gustavo Petro Urrego: Coalición Petro presidente

Aunque pareciera contradictorio por la facilidad con que se expresa, Gustavo Petro deja entrever con su lenguaje corporal que es una persona tímida. Durante el debate sus intervenciones las inició, incluso respondió durante largos espacios, sin mostrar sus manos y con los brazos atrás. Pasados unos segundos sacaba sus manos y utilizaba con acierto los ilustradores para enfatizar sus planteamientos. Al terminar sus planteamientos Petro volvía a llevar sus manos atrás, lo que ponía de manifiesto, una vez más, su timidez e inseguridad.
 


Una vez logra superar la timidez y el momento estresante cada vez que le corresponde hablar, Petro consigue manejar sus brazos y manos con ilustradores que guardan coherencia con las palabras e ideas que pronuncia, con lo que logra dar mayor credibilidad a sus planteamientos.

 


Un gesto característico de Petro es la elevación del mentón, mirar a su interlocutor con la cabeza levantada y el cuello estirado (con lo cual busca verse más alto e imponente), un movimiento que evidencia autoritarismo, arrogancia y sentimientos de superioridad.

Al igual que Duque, Petro acostumbra a dividir y enumerar sus planteamientos en la búsqueda de conseguir que la audiencia los entienda e interiorice con mayor facilidad.


Durante el tiempo de cierre para invitar a los colombianos a votar por él, Petro no logró mirar de frente a la cámara y se le notó perdido con mirada hacia el infinito. Es claro que necesita entrenamiento para el manejo de estos escenarios. Como fue habitual durante el debate, al terminar lleva sus manos de nuevo a la espalda.