julio 26, 2018

En dólares o en oro, esos recursos alimentan la ilegalidad

La riqueza de los violentos

Los violentos no solo deben pagar con cárcel, deben perder todos sus bienes de origen ilícito…

El hallazgo en Cali de 59 lingotes de oro, avaluados en $6.100 millones, que, según la Armana Nacional, pertenecían al “Clan del Golfo”, prueba la necesidad de avanzar en la persecución de los recursos de origen ilegal, pues mientras las agrupaciones al margen de la ley tengan facilidad para mover sus ganancias, no habrá forma de ponerle fin a la violencia.

En pesos, en dólares o en oro, esos recursos alimentan la espiral de la ilegalidad, se reinvierten en maquinaria que se utiliza para minería ilegal, en la expansión de cultivos ilicitos y, desde luego, en armas para defender a sangre y fuego estos dos grandes negocios.

En la lucha contra las guerrillas y las bandas criminales, al igual que en la lucha contra los corruptos, el Estado colombiano ha fallado en la persecusión de los capitales y esto se ha convertido en un estímulo para los bandidos, que saben que podrán disfrutar de la riqueza acumulada de manera ilícita.

Mientras el delito sea lo que más pague y el Estado no sea implacable en la extinción de todo bien obtenido de manera ilegal, habrá siempre quien esté dispuesto a correr el riesgo, pues además existe la posibilidad de no ser capturado nunca o de pagar penas irrisorias en caso de ser capturado o negociar el sometimiento a la justicia.

Según las autoridades, en Cali habría más caletas como la encontrada el fin de semana. El Gobierno Nacional y las autoridades judiciales tienen que hacer todo lo posible para evitar que los cabecillas del “Clan del Golfo”, que está en proceso de sometimiento, oculten propiedades, dinero, oro o cualquier otro bien de origen ilícito, pues sería una burla al país que después de pagar penas cortas pudieran disfrutar de lo que consiguieron sembrando muerte.