febrero 14, 2018

La revolución

Rodrigo Fernández Chois

Navegaba en las redes sociales cuando me topé con un meme que decía “Venezuela tiene más petróleo que Arabia Saudita gracias a la Naturaleza y más pobreza que Haití gracias a la Revolución”. Un mensaje que ipso facto compartí en mi muro social. “Revolución”, palabra que desafortunadamente debido al socialismo ha pasado de blanca a oscura.

Cuán importantes para el desarrollo de la humanidad fueron las revoluciones Francesa, las independentistas, la tecnológica, que trajo consigo el computador, la Verde que aumentó la producción de alimentos e incluso la revolución sexual de los sesenta… Pero las revoluciones socialistas en lugar de sumar han restado.

De chico mi padre me regaló el libro “La Revolución en la Granja”, de George Orwell. Cuando comencé a leerlo me pareció fascinante como los animalitos de la granja se revelan del granjero. Todos: gallinas, ovejas, caballos, perros y cerdos crean unos “mandamientos” que los gobernarían a partir de su revolución. Fueron siete: 1. Todo lo que camina sobre dos pies es un enemigo, 2. Todo lo que camina sobre cuatro patas, o tenga alas, es amigo, 3. Ningún animal usará ropa, 4. Ningún animal dormirá en una cama, 5. Ningún animal beberá alcohol, 6 Ningún animal matará a otro animal. y 7. Todos los animales son iguales.

La historia comenzó bien, pero al final los cerdos se autoproclaman amos absolutos violando todas las reglas y sumiendo a los demás animales en una desdichada existencia peor que la que tenían con el granjero. El libro fue una alegoría de la Rusia estalinista, pero hoy puedo concebirlo como “Profecía Castro Chavista”.