Diciembre 20, 2016

La Lámpara del Nobel

Hebert Celín Navas

En su periplo por Europa el presidente Santos además de recibir el premio Nobel, obtuvo un exótico galardón llamado la lámpara de paz, con el cual se pretende insuflar el espíritu de San Francisco de Asís al premiado mandatario. Claro que algo va del santo italiano al santo criollo. Lo que sí esperamos muchos es que esta lámpara permita iluminarle el camino al Nobel que se muestra sinuoso y culebrero en los 20 meses que aún le restan de mandato.

Si bien es cierto que con fast track tiene todo a su favor para hacer la implementación a la medida de sus deseos, no es menos cierto que por el bien del país ojalá estas leyes consulten los intereses de muchos colombianos que no están para nada conformes con el acuerdo general, y aquí no hablo únicamente del expresidente Uribe, sino de muchos ciudadanos de a pie que tienen dudas y temores de lo que se vislumbra a futuro.

El anuncio de cabecillas guerrilleros de separarse del proceso y que estos sean de los frentes donde mayor actividad de narcotráfico han tenido las Farc, preocupa enormemente, porque, aunque con este proceso las Farc han tomado nuevamente su discurso político, en el fondo de todo en este conflicto un eje medular ha sido el narcotráfico.

Hombres armados, entrenados, controlando el negocio y por otro lado ausencia del Estado en estos territorios, sin programas productivos a los campesinos, educación, salud e ingresos dignos, serán un caldo de cultivo para problemas mayúsculos; se requiere de mucho tino y pulso fuerte, esperemos que el genio de la lámpara se ilumine y aparezca.