julio 29, 2018

Los recursos asignan con poco conocimientos de los territorios

Iván Duque y las regiones

Ojalá el nuevo Gobierno rompa el excesivo centralismo que tanto daño le hace a los territorios.

El abandono de las regiones es evidente, el descuido del Gobierno Nacional salta a la vista no solo en los otrora llamados territorios nacionales, en muchos municipios de departamentos como el Valle del Cauca las necesidades que requieren el respaldo de la Nación hacen parte de una larga lista de pendientes que cuatrienio tras cuatrienio se quedan sin resolver.

Si bien los recursos del Estado no son infinitos, ésta no es la principal razón por la que la Nación no adelanta las obras, inversiones y proyectos que requieren las regiones, el problema radica en que Colombia sigue siendo un país excesivamente centralista, que no solo se gobierna desde Bogotá, sino con mirada bogotana; los recursos que se asignan a municipios y departamentos se definen desde los escritorios, con poco conocimientos de los territorios.

En ese sentido, el cambio de gobierno es una oportunidad para mirar a las regiones. En la conformación de su gabinete, el presidente electo, Iván Duque, logró una importante representación regional, y eso es ya una buena señal, pero se necesita que todo el equipo asuma el compromiso de mantener un diálogo directo con los territorios, para entender sus necesidades y dar respuestas acordes a éstas.

Colombia es un país tan diverso, por su topografía, por su multiculturalidad y plurietnicidad, que hay quienes sostienen que es la agrupación de varios países en uno, lo que representa un desafío para sus gobernantes, pues deben conocer a profundidad esos “países”, que tienen características y necesidades distintas.

El diálogo directo con las regiones debe ser con muchos interlocutores, con diferentes estamentos que permitan una visión lo más acertada posible, para conciliar los proyectos que impulsen su desarrollo.

Gobernar exclusivamente desde Bogotá, es gobernar de espaldas a las regiones.