Diciembre 09, 2016

Diagnóstico temprano ayuda a mejorar la calidad de vida del paciente

Hipertensión arterial pulmonar, tan mortal como el cáncer

Cansancio, fatiga, sensación de ahogo y falta de aire, son sólo algunas de las palabras que puede usar una persona con Hipertensión Arterial Pulmonar, HAP, para describir lo que es vivir con esta enfermedad.

Los pacientes con HAP pueden tener dificultad para efectuar tareas cotidianas para cualquier otra persona como subir escaleras, bañarse, caminar distancias cortas o simplemente vestirse y por supuesto, respirar.

La Hipertensión Arterial Pulmonar, HAP, es una enfermedad poco usual, crónica e incurable, que progresa rápidamente y es potencialmente mortal, que afecta el corazón y los pulmones y puede provocar insuficiencia cardiaca y muerte.  

Diana Guerrero, médica de Bayer lo explica así: “Las arterias pulmonares se estrechan; en consecuencia, el lado derecho del corazón debe bombear más fuerte, pudiendo llegar a presentar falla cardíaca, algo que sin el tratamiento es muy común”.

Mortalidad
La tasa de mortalidad de pacientes que viven con Hipertensión Arterial Pulmonar es del 50% a 3 año. Sin embargo, si un paciente se diagnostica de manera temprana y recibe tratamiento adecuado continuo, su período de supervivencia y calidad de vida pueden incrementar significativamente. De ahí la importancia de que las personas reconozcan los síntomas de este padecimiento.

Claudio Villaquirán, médico neumólogo del Hospital Universitario San Ignacio, señala que “un paciente con Hipertensión Arterial Pulmonar puede tardarse hasta tres años para ser diagnosticado, esto se debe al desconocimiento de la enfermedad a nivel médico y a que los síntomas de la misma suelen confundirse con otras patologías”.

El riesgo que representa la HAP para la vida del paciente es muy alto, toda vez que la patología es incapacitante y tiene un terrible impacto sobre la calidad de vida, no solo de quienes la padecen, sino de su entorno familiar.

“Todas las actividades que implican un ejercicio físico para el paciente son afectadas por la Hipertensión Arterial Pulmonar”, explica el Dr. Villaquirán. “Incluso, en algunos casos, la enfermedad llega a imposibilitar la realización de acciones cotidianas tan sencillas como subir escaleras, caminar distancias cortas o vestirse”, Villaquirán.

Asintomática
 Desafortunadamente, cuando aparecen los síntomas, por lo general, la progresión de la enfermedad está muy avanzada. Los síntomas más comunes incluyen falta de aire con el ejercicio físico (disnea de esfuerzo), fatiga, mareo y desmayo. Adicionalmente, muchas veces estos pacientes no pueden continuar con sus actividades laborales por su condición física, lo cual puede tener un impacto económico y emocional fuerte en sus vidas, en la de sus familias y su entorno.

“Los datos de registros internacionales nos hablan de una prevalencia de la enfermedad que oscila entre 25 a 50 casos por millón de pacientes.

En Colombia no tenemos datos locales por la ausencia de un registro nacional de la enfermedad, pero estimamos que al ser un país en vía de desarrollo las causas de hipertensión pulmonar como las cardiopatías congénitas son detectadas más tardíamente y por ello mayor la prevalencia.

Diagnóstico
En la actualidad existen cerca de 1.300 pacientes diagnosticados con la enfermedad que vienen siendo vistos en los diferentes centros y recibiendo un manejo específico.