marzo 16, 2017

Para tener en cuenta

Herederos dentro de la sociedad y su representación

Por: Julian Felipe Portillo Salcedo
Consultor Jurídico
Email: Jportillo@smscolombia.com.co

En la actualidad dentro del territorio colombiano se ha generado un notable incremento, en lo que respecta a la creación de sociedades, predominando en gran medida las Sociedades Anónimas y la Sociedades por Acciones Simplificada, bajo el entendido de que las mismas brindan diferentes beneficios, tales como la limitación de responsabilidades.

Ahora bien, se debe tener presente que con la creación de una sociedad, esta emite a favor de sus accionistas una participación dentro de esta, la cual para los vehículos societarios mencionados previamente son catalogadas como acciones, donde las mismas confieren una serie de derechos a favor de su titular, de conformidad con lo mencionado previamente se deduce que en principio la titularidad de estas acciones y los derechos que confieren las mismas son ejercidos de manera privativa por parte del accionistas constituyente, situación que en un principio no generaría ninguna clase de disputa, sin embargo podría subsistir una controversia, la cual se generaría una vez fallezca, el accionista constituyente y este no hubiere redactado su testamento, motivo por el cual resulta necesario plantear el siguiente interrogante ¿Con el fallecimiento del socio constituyente, cuál de sus Herederos es el encargado de representar los derechos que este tenía dentro de la sociedad?

Análisis
Analizando el cuestionamiento planteado previamente, resulta necesario remitirnos al Artículo 1040 del código civil, el cual ha establecido lo siguiente:

“ARTICULO 1040. PERSONAS EN LA SUCESION INTESTADA. Son llamados a sucesión intestada: los descendientes; los hijos adoptivos; los ascendientes; los padres adoptantes; los hermanos; los hijos de éstos; el cónyuge supérstite; el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.”

En vista de lo anterior se podría llegar a la conclusión que los mencionados dentro del citado artículo, serian en principio los encargados de ejercer los derechos conferidos por las acciones del causante, sin embargo dicha apreciación seria errada, debido a que el artículo 378 del Decreto 410 de 1971 actual Código de Comercio (En adelante C. Co.) ha dispuesto lo siguiente:

“ARTÍCULO 378. INDIVISIBILIDAD DE LAS ACCIONES DE LA SOCIEDAD ANÓNIMA. Las acciones serán indivisibles y en consecuencia, cuando por cualquier causa legal o convencional una acción pertenezca a varias personas, éstas deberán designar un representante común y único que ejerza los derechos correspondientes a la calidad de accionista.

A falta de acuerdo, el juez del domicilio social designará el representante de tales acciones, a petición de cualquier interesado.

El albacea con tenencia de bienes representará las acciones que pertenezcan a la sucesión ilíquida. Siendo varios los albaceas designarán un solo representante, salvo que uno de ellos hubiere sido autorizado por el juez para tal efecto. A falta de albacea, llevará la representación la persona que elijan por mayoría de votos los sucesores reconocidos en el juicio.”

Ahora bien tal como se puede apreciar el referido artículo ha establecido que las acciones son de carácter indivisible, por tal motivo a pesar de que las mismas sean adjudicadas a diferentes personas, como sería el caso dentro de un proceso de sucesión, sus nuevos titulares no podrían ejercer de manera separada los derechos que confieren dicha participación, igualmente el citado artículo dentro de su inciso primero, establece que de ser el caso los nuevos titulares, deberán de común acuerdo nombrar un representante común y único, para que este ejerza los derechos correspondientes a la calidad de accionista, postura que se encuentra plenamente respaldada por parte del Art. 148 del C. Co., en el cual se ha establecido lo siguiente:

“ARTÍCULO 148. PROPIEDAD PROINDIVISO DE INTERÉS CUOTA O ACCIÓN. Si una o más partes de interés, cuotas o acciones pertenecieren proindiviso a varias personas,
 estas designarán quien ha de ejercitar los derechos inherentes a las mismas. Pero del cumplimiento de sus obligaciones para con la sociedad responderán solidariamente todos los comuneros.”

De conformidad con lo mencionado previamente, podemos apreciar que dentro de nuestro ordenamiento jurídico, por mandato legal la legislación comercial ha establecido una serie de pautas para dirimir esta clase de conflictos, de igual forma resulta idóneo traer a colación el concepto emitido por parte de la Superintendencia de Sociedades, dentro del Oficio 220-127474,
donde se ha dispuesto lo siguiente:

“Oficio 220-127474 del 3 de Noviembre de 2011: La representación de las cuotas o acciones es un simple acto de administración para lo cual los herederos y la cónyuge supérstite, están autorizados bajo el concepto de la llamada posesión legal desde el momento mismo de la muerte de un causante sin que se pueda exigir un acto judicial previo.

…En consecuencia, aunque si bien es cierto que la calidad de heredero se adquiere desde el mismo momento en el que fallece el causante sin que haga falta una declaración judicial para ese efecto, en el campo del derecho mercantil societario, el legislador consideró que solo está legitimado para actuar en representación de las cuotas o acciones de un socio fallecido, aquél heredero que hubiere sido designado por mayoría de los herederos reconocidos en el juicio.”

Finalmente se puede llegar a la conclusión que los herederos del causante, estarán en la obligación de designar de común acuerdo un representante y en caso tal de que no se logre esta designación, el juez del domicilio social de la compañía estará facultado para realizar este nombramiento, con la finalidad de que este representante ejerza los derechos correspondientes a la calidad de accionista, en nombre de los titulares de dichas acciones, de igual forma otra solución podría ser realizar la enajenación de estas acciones entre los herederos o cualquier tercero que esté interesado en adquirir las misma.