marzo 05, 2018

En Colombia hay toda una industria de tráfico ilegal de armas

Hay que ir por las armas

Mientras no se haga algo para contener el mercado de armas ilegales, la inseguridad predominará en la ciudades.

Cuántas armas ilegales circulan en Colombia? Esta pregunta surge a partir de un deasafío planteado ayer en Cali por el vicepresidente Óscar Naranjo, quien sostuvo un conversatorio con empresarios vallecaucanos. El general retirado dijo que el año pasado fueron incautadas 32 mil armas ilegales en el país, cuatro veces más de las que entregaron las Farc.

Ese número de armas implica un millón de municiones en la calle, lo que indica claramente que en Colombia hay toda una industria de tráfico ilegal de armas de la que nadie habla. ¿Por qué no caen cargamentos de armas? ¿De dónde llegan? ¿Cómo llegan? ¿Quién las comercializa?

En un país en el que la producción y comercialización de armas es un monopolio de la industria militar se supone que sería fácil detectar de dónde vienen las armas que circulan de manera ilegal.

Mientras no se combatan los mercados ilegales, mientras no se afecten con grandes decomisos las finanzas de las estructuras que ingresan armas al país, será muy difícil luchar contra un problema en el que el resultado final son los homicidios y los atracos.

En ese sentido, más allá de restringir el porte legal de armas, lo que se requiere es detectar de dónde vienen las armas ilegales y poner tras las rejas a quienes las venden, pues de poco aporta a la solución del problema macro la captura individual de atracadores que las portan, que al poco tiempo quedarán libres y saben cómo y dónde conseguir su nueva dotación.

La indentificación y la captura de las cabezas del cartel o los carteles de las armas debe ser una prioridad para Colombia dentro del propósito de recuperar la seguridad en los centros urbanos.