diciembre 22, 2017

50 años después, Gardeazábal sigue opinando duro

“Hay que derrocar el régimen”

Con la publicación de Un Anarquista de Derecha, un libro que reúne algunos de sus escritos de opinión, publicados en varios periódicos colombianos, Gustavo Álvarez Gardeazábal celebra 50 años como columnista.

El escritor tulueño habló con el Diario Occidente sobre su faceta como líder opinión.

La primera pregunta tiene que ver con el título de su más reciente libro, Un Anarquista de Derecha. El anarquismo rechaza toda autoridad y la derecha, por el contrario, busca controlarlo todo a partir del orden, ¿no es contradictorio?
Por supuesto que es contradictorio y por eso es la mejor definición que puedo tener de mi mismo.

Pero al leer sus columnas de hace cincuenta años me parece estar leyendo al mismo Gardeazábal de hoy, ¿en qué ha cambiado?
El que no ha cambiado es el tono ni la verticalidad. Pero entonces yo creía, por ejemplo,que María era un estorbo para los nuevos literatos colombianos,una barrera infranqueable. Ahora pienso que la desaprovechamos. Entonces yo creía que este país se podía arreglar, ahora pienso que hay que derrocar el régimen y volverlo a armar nuevamente.

¿Cómo es eso de derrocar el régimen? ¿Está hablando de un golpe de Estado o de un golpe de opinión?
Alvaro Gómez Hurtado siempre predicó que el régimen había que derrocarlo. Con los años y la cochinada que le ha caído al país lo entiendo ahora perfectamente. No vivimos en una democracia sino en una cleptocracia. Todas las instituciones de la República, sobre las cuales se basa el régimen, están corruptas. Todos los tres poderes, ejecutivo, legislativo y judicial hacen parte de la corruptela de un país cleptómano. Solo generando una nación diferente nos salvamos. Hay que convocar una gran asamblea republicana que piense en un nuevo modelo de nación, no que remiende estructuras podridas ni que haga el trabajo que terminó por matar al periodismo: el copypage.

Hablemos del libro… ¿Qué recuerdos tiene de sus inicios como columnista? ¿Cómo empezó?
El doctor Rafael Navia Varón, el papá de Carmiña, mi compañera de pupitre en la facultad de Filosofia, Letras e Historia, nos consiguió que Alvaro H. Caicedo, dueño entonces de Occidente, nos diera un par de páginas del suplemento dominical del periódico. Como Raul Echavarría se pilló mi facilidad para escribir notas picantes,me abrió el espacio de una columna en ocasión de un Festival de Arte de Cali para que yo criticara todos los días lo que estaba pasando. Ahí arrancó este oficio que no he dejado en 50 años.

¿Y armó alboroto?
Yo no armo alborotos, pero me vuelvo rápidamente una piedra en el zapato y en aquellas épocas sin Internet ni otros medios, me echaban de toda parte. Si con redes y todo me echaron de La Luciérnaga, imagínese como sería aquello.

¿Recuerda la razón de alguna de las echadas?
La más estruendosa de todas las echadas fue de El País, cuando me suspendieron porque yo defendía a Pardo Llada y él, para torearlos, me incluyó en su lista de concejales. Al otro día me sacaron.

¿Qué cosas positivas y negativas le ha dejado ser columnista durante 50 años?
50 años haciendo columnas solo deben producir satisfacción para quien ni siquiera siendo gobernante dejó de escribir asi fuera con seudónimo. Pero si solo hubiese sido escritor, no me habría metido a la política y habría fracasado porque escritor que no era marxista ni vivía en Bogotá resultaba ser un perfecto desconocido. Es la combinación de factores y circunstancias lo que me hace más positivo que negativo el oficio.

¿Cómo se siente más cómodo: escribiendo sobre la realidad, escribiendo sobre ficción o cuando mezcla lo uno y lo otro?
Ha sido una cuestión de edad, en la medida en que uno envejece se va alejando de la ficción, que, en el fondo, es una ilusión que la madurez hace perder tanto o más que la capacidad de sorprenderse.

Con tanta pelea que ha casado desde sus columnas, ¿qué tanto cree que se ha expuesto?
He pasado las verdes y las maduras, algunas veces me han cobrado duro, como cuando me mandaron a la cárcel o cuando me asaltaron para robarse mis computadores o en otras peores que he preferido callar porque no hay nada más ridículo que un periodista contando que lo están persiguiendo.

¿Un Anarquista de Derecha fue editado solo para los amigos o el público en general podrá adquirirlo?
Solo fue hecho para repartir entre los asistentes el día que celebré mi cumpleaños el 31 de octubre pasado. Creo que solo a mis amigos les puede interesar y, sobre todo, entender el por qué de una colección de mis columnas hecha por mi mismo.

  • ALEX

    BUENA ENTREVISTA