abril 14, 2018

Garzón vive

Luis Ángel Muñoz Zúñiga

Revivir a reconocidos personajes es la nueva estrategia de que echan mano los libretistas de la televisión. Comenzó hace tres décadas con la serie “Revivamos nuestra historia”.

Siguió con “El bogotazo”, serie sobre la vida de Gaitán, fielmente interpretado por Edgardo Román y, hace ocho años, con La Pola, igualmente exitosa por el enfoque objetivo del libretista y la espectacular actuación de Carolina Ramírez encarnando a la heroína. Pero un balance entre las recientes series televisivas sobre dos importantes personajes, Consuelo Araujonoguera y Jaime Garzón, víctimas de homicidios, demuestra que no cautivaron por igual.

A los pocos días de empezar la primera serie, titulé en este mismo espacio: “Cacica sin sabor costeño”. Hace tiempo leía en los graffitis que Garzón seguía vivo, ahora no necesito esforzarme para demostrar el éxito de la otra serie. No es la voz del pueblo… los mensajes de los grafitteros y el rating televisivo, son la voz de Dios. A veces imagino que apenas planean el homicidio de Jaime Garzón.

En la pantalla grande ya hicieron cine dentro del cine. Por vez primera vemos en la pantalla chica televisión en la televisión, porque en simultáneo aparecen los detrás de cámaras de “Zoociedad”. Conocíamos el humor de Jaime Garzón, pero la serie nos muestra la cara oculta de su corta carrera pública, desde la Alcaldía menor de Sumapaz enfrentando los zancadillazos para liderar el progreso.

Admirable el enfoque del libretista Juan Carlos Pérez Flórez y la dirección de Sergio Cabrera, denuncian la corrupción administrativa, la polítiquería del Gobierno y la falta de independencia de los medios. Los graffiteros tenían razón: Garzón vive.