noviembre 09, 2017

Gardeazábal: anarquista o exiliado romántico

Miguel Yusty

Pareciera cosas del destino, pero los 72 años de Gustavo Álvarez Gardeazábal coincidieron con dos eventos: uno local y otro internacional.

El primero, los actos conmemorativos de los 150 años de la publicación de la novela María, de Jorge Isaacs, con una serie de eventos que incluyeron conferencias, paseo campestre, una ópera aparatosa y un conversatorio donde Gardeazábal cristalizó su sueño de hablar largo y tendido sobre Isaacs, como si se tratara de su propia obra.

El segundo, fueron los recuerdos que surgen de la celebración de los 100 años de la Revolución Rusa y que por esas cosas de la vida me hizo evocar no el “Octubre Rojo” sino un libro maravilloso, “Los Exiliados Románticos” de E.H. Carr, que narra la vida de tres exiliados rusos que transitaron sin encontrar patria, acompañados de Bakunin, el precursor del anarquismo político moderno y quien por esas cosas del destino, me parece ilustrar un poco la vida y la razón de ser del libro “Un Anarquista de Derecha”, con el que Gustavo celebra sus 72 años.

Es una compilación, donde demuestra que no ha sido un anarquista, sino un exiliado romántico, pues así lo demuestran sus 83 columnas que dan cuenta de sus múltiples debates.

Los 50 años de columnista de Gardeazábal han sido la agenda de un escritor que encontró en su finca, El Porce, el lugar de su exilio como los románticos del siglo XIX, quienes renunciaron a muchas cosas con tal de no flaquear en la polémica; así le aconteció a Gardeazábal, que todavía sigue escribiendo y generando todos los alborotos que puede hacer desde su exilio.