mayo 14, 2018

Fajardo, ¿se puede?

Por Mauricio Ríos Giraldo

La frase “Se puede”, utilizada en la campaña de Sergio Fajardo, ha cobrado especial significado en los últimos días, pues desde la semana pasada se ha vuelto a hablar de la posibilidad de que el exgobernador de Antioquia clasifique a la segunda vuelta.

Al comienzo de la campaña presidencial Fajardo estuvo por buen tiempo en el primer lugar de las encuestas de intención de voto, pero, con la elección de Iván Duque como candidato de la coalición de derecha y el crecimiento de Gustavo Petro, cayó al tercer puesto y se creó en los mentideros políticos el imaginario de que ya estaba por fuera de la pelea.

Sin embargo, parece que la percepción de radicalización de los punteros lo ha favorecido y ha llevado a personas que no comulgan con los extremos a mirar a Fajardo como una alternativa viable.

Y es que tanto la propuesta de Gustavo Petro de comprar ingenios azucareros para entregarlas a campesinos, interpretada por muchos como el anuncio de expropiaciones, así como el marcado tinte religioso asumido por Iván Duque asustaron a defensores de las libertades económicas que veían al exalcalde de Bogotá como opción y a defensores de las libertades individuales que estaban contemplando votar por el candidato uribista.

En diálogo con Graffiti, la representante electa Catalina Ortiz, de la Alianza Verde, quien es de la entraña de Fajardo, ratificó el aire de optimismo que hay en la campaña y reconoció que los errores cometidos por los otros candidatos han permitido que más personas vean al matemático paisa como una opción.

La gran pregunta en el caso de Sergio Fajardo -al igual que en el de Germán Vargas Lleras, cuya campaña también ha tomado un nuevo aire de optimismo- es si en las dos semanas que faltan para la primera vuelta crecerán lo suficiente para meterse en la segunda.