febrero 09, 2017

Esto sí es un pecado

¿Está la Arquidiócesis de Cali justificando un caso de abuso sexual cometido por un sacerdote?

Increíbles, ofensivos, inhumanos e indignantes resultan los argumentos de la Arquidiócesis de Cali cuando en un caso de abuso sexual cometido por un sacerdote (condenado por la Corte Suprema de Justicia) responsabiliza a las víctimas (cuatro niños) y a sus padres.

Sea esa la convicción de la institución religiosa o simplemente la coartada con la que pretende librarse de pagar una millonaria indemnización, los argumentos expuestos van en contravía de lo que predica la iglesia católica, pues, a todas luces, lo que sostiene la defensa de la Arquidiócesis de Cali es prácticamente una justificación de los casos en cuestión.

Lo que dice la defensa de la Arquidiócesis a través de su oficina jurídica es que los padres de los menores abusados fueron negligentes en la custodia de sus hijos. Tal vez este argumento se pudiera aplicar en otras situaciones, pero en este caso el abusador era en su momento el representante de una institución defensora de la vida, de los Derechos Humanos, que predica el respeto y la bondad, el líder espiritual de la comunidad a la que pertenecían los menores abusados, es decir, alguien a quien se supone que los padres podrían confiar a sus hijos.

El arzobispo de Cali, Darío de Jesús Monsalve, debe pronunciarse sobre este caso y decir si está de acuerdo o no con esos argumentos. Sería una gran contradicción que el alto prelado validara esas justificaciones, cuando lo que se espera de él y de la institución a la que representa es que defienda a los niños víctimas de abuso sexual con el mismo ahínco que ha defendido el acuerdo de paz con las Farc y las negociaciones con el ELN.