enero 11, 2018

Es claro que con estas acciones busca presionar

ELN: ¿y el Gobierno qué?

Cómo entender que una organización que supuestamente busca la paz rompa una tregua esperada por años.

Tras la torpe decisión del ELN de poner fin al cese bilateral pactado con el Gobierno Nacional y el reinicio de atentados, como el cometido contra el oleoducto Caño Limón – Coveñas ayer en Arauca, el Gobierno Nacional debe adoptar medidas para frenar la escalada de violencia que se ve venir por cuenta de la decisión de la guerrilla.

Es claro que con estas acciones el ELN busca presionar para sacar ventaja en las negociaciones, pero el Gobierno Nacional, tan proclive a morder estos anzuelos, debe cuidarse de no repetir en Quito el derroche de concesiones que tuvo en La Habana con las Farc.

Ese es tal vez el mayor inconveniente que puede tener una eventual negociación con el ELN, pues a las Farc se les dio mucho y se les exigió poco, y con ese antecedente será muy difícil que el presidente Juan Manuel Santos logre un acuerdo sensato con los elenos.

Es mejor reservar esa tarea para el próximo gobierno, pues a Santos no le queda tiempo ni respaldo ciudadano para adelantar una negociación de este tipo, y el país ya conoce los errores que el Mandatario puede cometer en su afán por firmar un acuerdo.

Mientras tanto, lo que debe hacer Santos es enfrentar con determinación toda amenaza que ponga en riesgo la seguridad nacional, y para ello es necesario que levante la restricción tácita que tienen las Fuerzas Militares para actuar contra las organizaciones armadas al margen de la ley.

Ojalá los cabecillas del ELN recapaciten y entiendan que están dejando pasar la oportunidad histórica de cerrar el ciclo de las guerrillas por persistir en una causa que, contrario a lo que pregona, nada bueno le ha dejado a Colombia.