marzo 13, 2018

La abstención es el común denominador

Elecciones sin tarjetones

No se le puede bajar el perfil a lo que ocurrió con la falta de tarjetas electorales en algunos puestos de votación..

Una de las mayores dificultades políticas que tiene Colombia es la apatía ciudadana frente a los procesos electorales; convocar a los colombianos a votar no es nada fácil, razón por la que cada vez que hay elecciones la abstención es el común denominador.

Hace un par de días, sin ser aún la participación ideal, la abstención cedió terreno y, contra todos los pronósticos, salieron a votar más colombianos de los esperados, el 48.75% del censo electoral, cinco puntos por encima de lo registrado en las elecciones legislativas de 2014, cuando la participación fue del 43.58%.

Sin embargo, muchas de estas personas, un número incuantificable, llegaron a los puestos de votación con la intención de participar en una de las consultas presidenciales y no pudieron hacerlo porque las tarjetas electorales se acabaron. Suena increíble, pero es una vergonzosa realidad que pone en entredicho la organización electoral colombiana.

Sea un error de planeación, un asunto de presupuesto o, como algunos lo han insinuado, una conspiración para sabotear una consulta, nada justifica lo ocurrido, y por ágil que haya sido la Registraduría en el conteo y entrega de la información, no se puede desconocer la gravedad de lo que pasó con los tarjetones.

En un momento de descrédito institucional tan complejo como el que atraviesa nuestro país es necesario darles a los ciudadanos las mayores garantías para participar en los procesos democráticos, porque cuando una persona acude a un puesto de votación y no puede votar porque el Estado no le suministra los medios, en este caso el tarjetón, se le vulnera un derecho electoral. Ojalá en la Registraduría hayan aprendido la lección.