Diciembre 15, 2016

El robo en el hospital

Una crisis como la del HUV no es responsabilidad exclusiva de solo una administración.

La captura de ocho exfuncionarios del Hospital Universitario del Valle, HUV, por su presunta responsabilidad en un millonario caso de corrupción, debe ser el principio de una investigación que no solo determine resposabilidades en la quiebra del centro asistencial, sino que también  permita recuperar los dineros destinados a la salud pública que terminaron en manos de amigos de lo ajeno.

Es por eso que, además de determinar si las personas capturadas ayer son o no responsables de los delitos por los que la Fiscalía les señala, es necesario que se revise detalle a detalle toda la contratación del centro asistencial durante los últimos diez años, y ojalá más atrás, pues una situación tan grave como la del HUV no puede ser responsabilidad exclusiva de una sola administración.

Además, el robo al HUV tiene un agravante por tratarse de recursos destinados para la atención en salud de los más necesitados, por eso es necesario que las autoridades se unan en el propósito de establecer la verdad para que  los responsables reciban un castigo ejemplar.

La información que habla de sobrecostos de ocho mil millones en solo un contrato para la compra de medicamentos es un agravio mayor en un país que tiene un sistema de salud en crisis y lleva a pensar que las carencias en los hospitales públicos no son por falta de recursos sino por falta de personas idóneas para manejarlos.

Allí los gobernadores y alcaldes encargados de nombrar a las personas que manejan estas entidades deben pensar más allá de los amiguismos y las consideraciones políticas, y depositar estas grandes responsabilidades en personas con la trayectoria, la formación y la ética suficientes para no robarse o malbaratar recursos que pueden salvar vidas.