junio 08, 2018

El populismo constitucional

Alberto Ramos Garbiras

En medio de la segunda vuelta electoral Iván Duque y Gustavo Petro, afinarán y aumentarán el tono populista de ambos discursos, un populismo nada deleznable y creíble.

El populismo constitucional (cercano al patriotismo constitucional).

Álvaro Uribe Vélez lo practicó en sus dos campañas presidenciales (2002 y 2006), y en sus dos gobiernos, el populismo de derecha que le ha dado tantos réditos electorales, conservando una base de votantes que sobrepasa los 4 millones, con los beneficiados del asistencialismo.

Del otro lado, Gustavo Petro para hacer avanzar su ideario, saliéndose del lenguaje acartonado del populismo de izquierda latinoamericano del Siglo XXI, en esta etapa electoral de cara al 17 de junio continuará exponiendo su programa bajo el manto del populismo constitucional, como exconstituyente y exlegislador, argumentando todo lo que falta por hacer y que se desprende de la Constitución.

Duque lo hace con los atractivos de la economía naranja y un asistencialismo gradual; y Petro con la lucha contra el extractivismo y las formas para adecuar el país al cambio climático y flexibilizando el alcance de logros para gozar los derechos sociales, culturales y económicos.

Los dos buscarán moderando el lenguaje conquistar los 5 millones de electores flotantes hoy, pero reales que, votaron por Fajardo y de la Calle.

Buscarán llamar la atención sobre los electores del centro político, a los inclinados por el voto de opinión que aumentó en estas elecciones superando al voto amarrado o voto clientelar, a la ciudadanía asustada por la polarización, y a los nuevos electores o votantes jóvenes. Moldeará cada uno de ellos un discurso que gane confianza.