julio 11, 2018

No hay un frente que no esté en problemas

El nuevo gabinete

Ojalá el equipo del nuevo presidente represente a las regiones y actúe en los territorios, no a control remoto desde Bogotá.

Se espera que en los próximos días el presidente electo, Iván Duque, dé a conocer el equipo que lo acompañará en el Gobierno Nacional a partir del 7 de agosto.

Hay gran expectativa al respecto, pues el futuro jefe de Estado prometió un gabinete que refleje un cambio generacional y que tenga, por primera vez, paridad entre hombres y mujeres.

El equipo es clave para que un gobierno funcione, a lo largo de los últimos ocho años el gabinete ministerial se caracterizó por su incapacidad para interpretar a los colombianos del común, lo que refleja su alta desaprobación, por eso es clave que el presidente Duque se rodee de personas que no se encierren en Bogotá a despachar desde un escritorio, sino de líderes capaces de ir al territorio y mantener un diálogo cara a cara con la gente.

El presidente electo tiene la ventaja de no deberle su elección a la clase política, pues si bien varias colectividades y sectores se le sumaron, especialmente en la recta final de la campaña, no fueron decisivas en su triunfo, lo que le da la independencia para conformar su equipo a partir de los perfiles y no del cumplimiento de cuotas burocráticas.

Lo ideal sería una buena mezcla entre lo técnico y lo político, pues se necesita conocimiento de lo público y a la vez especialización en cada una de las áreas de gobierno.

Colombia está en un punto de quiebre en el que lograr mejoras es difícil y echar para atrás, muy fácil.

No hay un frente que no esté en problemas, no hay un área que se entregue lista, el nuevo gobierno encontrará un país con muchos pendientes, y sin un buen equipo será imposible corregir el rumbo.