septiembre 14, 2012
HERNEY-ROJAS

El nexo Farc-Bacrim, la gran incógnita de la paz

Los expertos en la paz pronostican temas fáciles, difíciles e imposibles de acordar en la mesa de negociaciones entre Farc y gobierno.

Entre los fáciles está el agrario, puesto que la insurgencia no pidió la destrucción del latifundismo que ha sido la principal bandera de la izquierda desde el siglo XX, se limitó a plantear las reivindicaciones sociales para los campesinos. El de la participación política es difícil pero no imposible de acordar. Está la experiencia con el M 19 que aunque en menor grado, tenía delitos de lesa humanidad, como el secuestro y asesinato de Raquel Mercado. La finalización del conflicto parece viable, si partimos de la propuesta del grupo armado de cese al fuego. El cansancio, hastío, falta de resultados, bajas, parece que minaron la moral de combate de las Farc. La ruptura con el narcotráfico no parece un problema enorme, si las declaraciones de los negociadores de que se limitan a cobrar impuesto a los traficantes son ciertas. Bastaría la firma del acuerdo y la reinserción civil para romper ese vínculo. El tema más complicado es el de la verdad, justicia y reparación con las víctimas de las Farc. Empezando por los cientos de secuestrados o desaparecidos que los negociadores niegan tener en sus frentes. Luego están los daños a muchas poblaciones y personas por toda la geografía nacional.

¿Cantarán los jefes, quién mató a quién y deba pagar por los delitos de lesa humanidad como el secuestro y la muerte de los diputados? Pero el tema más espinoso es el de la tercerización del conflicto con las Bandas Criminales. Las cuales han crecido con el pago de las Farc por sus operaciones y pueden ser el dolor de cabeza después del acuerdo de Paz. Es la gran incógnita.

  • http://www.facebook.com/nora.sanchez.902266 Nora Sanchez
    El punto más critico que se menciona para la negociación me hace pensar en los procesos que se dieron en Argentina con la guerra sucia entre 1976 y 1983 durante la dictadura de Videla, en Panamá con las dictaduras de Torrijos y Noriega y en España con los asesinados durante la guerra civil y el franquismo. Estos procesos aunque reconocidos por los gobiernos respectivos -muchos años después- han dejado el amargo sabor de la incertidumbre y de la injusticia, pues en ellos, hoy por hoy ,se desconoce el número exacto de víctimas.

    Y si una de las condiciones para comenzar las negociaciones es el que la guerrilla revele la verdad sobre desaparecidos y asesinados, entonces soy pesimista !!