mayo 30, 2018

El lío de los verdes para la segunda vuelta

Por Mauricio Ríos Giraldo

La situación interna del partido Alianza Verde de cara a la segunda vuelta es compleja, la colectividad se divide en dos grandes tendencias: adherir a la campaña de Gustavo Petro o dejar a la militancia en libertad.

Como se recordará, el Partido Verde fue fundado por exintegrantes de la Alianza Democrática M-19 en 2009, nació como Partido Verde Opción Centro y, por lo tanto, entre sus fundadores hay personas muy ligadas a Petro.

Además, en 2013, después de que Petro se apartó del Polo Democrático Alternativo, su movimiento, Progresistas, se fusionó con el Partido Verde y fue allí cuando nació lo que hoy se conoce como Alianza Verde.

Estos dos sectores, que son mayoría en el aparato de la colectividad y representan el ala de centro izquierda, son los que impulsan la adhesión a la campaña de Gustavo Petro.

Sin embargo, al interior del partido hay otros sectores que representan el centro puro, como los llamados verdes de verdad, los mockusianos, los fajardistas y la línea de Claudia López -en los que están las figuras más visibles y simbólicas de la colectividad-, que creen que la Alianza Verde debe mantenerse al margen de las campañas de Iván Duque y Gustavo Petro, y dejar en libertad a sus miembros de votar como mejor les parezca.

Entre quienes piensan que la Alianza Verde debe dejar en libertad, hay una clara mayoría que se inclina por el voto en blanco, y unos pocos por Duque y por Petro.

La dificultad para tomar alguna decisión, además de la división interna, es que la Alianza Verde hace parte de la Coalición Colombia, lo que supone que debe haber una posición unificada con Compromiso Ciudadano y el Polo, algo más complejo aún.

El tema ya ha generado fuertes choques al interior de los verdes, pues al presidente de la colectividad, Jorge Iván Ospina, partidario de la adhesión a la campaña de Petro, le han reclamado la falta de respaldo a Sergio Fajardo, candidato que tenía el respaldo oficial de la colectividad.

Lo cierto es que sea cual sea la decisión oficial que tome la Alianza Verde, hay que tener claro que los electores afines a esta colectividad y quienes no se identifican con ningún partido político pero votaron por Sergio Fajardo el pasado domingo no son animales de corral que se mueven de un lado a otro con la simple señal de un guía.

Si el grueso de los electores del Partido de la U y Cambio Radical en el Valle del Cauca, que son partidos organizados en estructuras, no acató la orden de votar por Germán Vargas, mucho menos lo harán los electores verdes, que se mueven políticamente con mayor independencia.

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