Marzo 11, 2017

El lío de las cirugías plásticas

Además de mejores controles, en los problemas con las cirugías plásticas hay que trabajar el factor cultural.

A raíz de las recientes muertes producto de cirugías plásticas y procedimientos estéticos, en el Congreso de la República se retomó el proyecto de ley que busca establecer controles más estrictos para este tipo de procedimientos.

Bienvenida sea esta iniciativa, pues es muy importante garantizar que las cirugías estéticas sean realizadas por personal calificado para ello y en instalaciones aptas para atender cualquier complicación que se pueda derivar del proceso. Sin embargo, la aprobación de esta norma no evitaría casos como el ocurrido en Cali la semana pasada, cuando una mujer falleció como consecuencia de un procedimiento para aumentar sus gluteos, que le fue practicado por una vendedora de chontaduros que le inyectó aceite industrial.

¿Cómo evitar que estos casos, mezcla de ignorancia e irresponsabilidad, se sigan presentando? Es claro que las clínicas de garage, que no se rigen por los protocolos de la medicina estética, seguirán operando de igual manera así la nueva ley que se promueve endurezca los controles.

Por eso es tan importante que se trabaje en soluciones que vayan más allá y le apunten a los factores culturales que llevan a las personas a someterse a cirugías y procedimientos que ponen en riesgo sus vidas sin que les importe dónde y quién se las realiza.

En ese sentido, es necesario que este tema se aborde también desde la educación, para trabajar la autoestima y la aceptación, de esta manera se podría evitar que lleguen al quirófano personas que no requieren ninguna cirugía y, sobre todo, que nadie se confíe su salud en manos inescrupulosas e inexpertas.