abril 21, 2017

Taincho y sus tres cubanos

“El Hobby de la familia”

Por: Laura Vanessa Angulo
(lalu025@homail.es)
Fotos: Viki Andrade

Sus primeros pasos en la música los dio en Guapi con el conjunto Grupo Nota; tocaban música popular y salsa. Cuando se trasladó a vivir a la ciudad de Cali, terminó con esa agrupación y se enfocó tanto en el estudio del ‘tres’ cubano (instrumento cordófono, derivado de la guitarra) como en la trompeta.

Para el año 2000, Édison García, más conocido como Taíncho, formó el grupo de canto del Pacífico Orilla, con muchachos guapireños y de Puerto Tejada. Su idea era poder participar en el Petronio Álvarez. Lo lograron en 2002 y en 2004 lo ganaron.

“Estuvimos cuatro años vigentes, pero por cuestiones de trabajo  cada integrante empezó a tener compromisos por fuera y el grupo se disolvió. Paralelamente a la música con la que yo me crie (marimba, currulao, cantos ancestrales), decidí retomar baladas, boleros y sones que había aprendido desde muchacho y es ahí cuando decido recopilar todos esos temas que a mí me gustaban, realizando mi carpeta de partituras y junto con mis hijos y un amigo de uno de ellos nos pusimos a estudiar”, relata. Así fue como formó un nuevo grupo, al que llamaron Taíncho y sus tres cubanos.

Édison tiene claro que, a pesar de ser su pasión, no puede dedicarse de lleno la música y le es necesario conservar su trabajo: “La verdad, nos ha ido muy bien, a la gente le gusta, además que es un formato reducido, ya que no somos tantos músicos. Sin embargo, no somos netamente comerciales. Cada uno tiene labores distintas a la música; yo, por ejemplo, soy empleado del Banco de la República hace 30 años, no puedo dedicarme 100% a esta actividad, ya que no puedo descuidar mi trabajo. Mi hijo mayor también trabaja, el segundo es abogado y el último estudia Ingeniería electrónica en la Universidad Santiago de Cali. El bajista (Diego Cuéllar) es profesor de música en la USC, entonces siempre buscamos el espacio para las presentaciones, cuadramos los turnos y se hacen los permisos correspondientes. Ya si no se puede, entonces no lo hacemos”.

Sobre la experiencia de trabajar con sus hijos, comenta: “La alegría más grande fue cuando mi hijo, el percusionista, cantó; supuestamente él no cantaba. Recuerdo que esa vez me llamaron a hacer el reemplazo de un cantante, llevé mi tres cubano y la trompeta. Cuando estaba en el lugar, me pasan el listado de los temas y había uno que no tenía, mi mayor preocupación era ¡Ahora quién va cantar este tema!, cuando mi hijo me dice ¡yo lo canto!, y ahí  lo escuché cantar. Eso me llenó de alegría, lo hace excelente, no había tenido la oportunidad de escucharlo a él por fuera de los coros del grupo”.

La agrupación no ha grabado temas inéditos, pero sí versiones propias, como  la de una canción, “La loma de tamarindo”, del autor portorriqueño Ángel Santiago, con la que hicieron un video que publicaron en Youtube. “Es un video promocional, como para que la gente se dé cuenta de cómo nos desempeñamos, el resto de los temas que interpretamos son de la música popular muy conocidos. Lo que le gusta la gente lo adaptamos y tengo una carpeta con más de 500 temas entre boleros, sones y salsa y también algunos temas del Pacífico”, agrega.

Como no son un grupo comercial,  lo hacen como un hobby, “pero nos genera ingresos y siempre los eventos a los que vamos son los sábados en la noche, cuando no tenemos compromisos laborales. Los viernes tenemos un compromiso de planta en un restaurante que hay por el kilómetro 18 (vía al mar); sin embargo, una expectativa dedicada a la música todavía no la tenemos”.
Y es precisamente el gusto de compartir con el público lo que los impulsa a seguir: “La gente nos aplaude y eso nos hace sentir regocijados, hacemos lo posible para complacer a la gente. Fuera de eso estamos haciendo lo que nos gusta y además nos están pagando. ¡Nos sentimos en la Gloria!”

Para Taíncho “en la música no se puede engañar. Si usted no estudia, si no practica, le va a salir mal, le va sonar raro. ¡Estudio y práctica son la clave!”. Para terminar, este versátil intérprete describe con una sola palabra el esfuerzo que realizan para estar vigentes: “Para mí la, palabra perfecta es gloria, he llegado a la gloria con la música, pero no es que haya llegado y me quede ahí. No, porque en la música hay que seguir experimentando, si no se estudia los dedos pierden la rapidez, se olvidan las letras de las canciones, entonces estamos en la gloria pero tenemos que seguir estudiando”.